Como bien repetimos cada vez que se reproduce una noticia de estas características lo que funciona bien no se toca, una máxima comúnmente aceptada por aquellos dirigentes que tienen entre sus premisas la observancia por el trabajo bien hecho y que con sus actos conducen a las entidades que tienen la responsabilidad de gestionar por el camino correcto.
En este sentido han obrado tanto los gestores de la hermandad de la Esperanza como los máximos responsables de la magnífica Agrupación Musical Pasión de Linares que han puesto de manifiesto su confianza mutua renovando por cuatro años más el compromiso que vincula a las partes desde 2001, fecha desde la que acompañan el personalísimo caminar de Nuestro Padre Jesús de las Penas cada Domingo de Ramos, con lo que cumplirán dos décadas de historia compartida,
De este modo, la excelente formación linarense perpetúa su presencia en una de las ciudades donde más se aprecia su música. Sin duda son muchas las chicotás que desde aquel año 2001 permanecen en el recuerdo de muchos cofrades, gracias a un binomio entre hermandad y agrupación musical de los más destacados que pueden verse en Andalucía.





