El pasado jueves de Novena, a la conclusión de los cultos al Señor de Pasión, tuvo lugar en la Sala Capitular de la Archicofradía un emotivo, sencillo y merecido homenaje a la figura de quien viene siendo, desde hace poco más de veinte años, vestidor de la Hermandad, José Antonio Grande de León.
Un acto en el que estuvieron presentes las camareras de las tres imágenes marianas que tiene el honor de vestir (Nuestra Madre y Señora de la Merced, la Santísima Virgen del Voto y Nuestra Señora del Rosario), y que contó con la asistencia de la Junta de Gobierno y de hermanos que quisieron testimoniar el buen hacer en el desempeño de esta hermosa tarea por parte del vestidor.
Como recordó el Hermano Mayor, José Luis Cabello, durante el acto, la Archicofradía cuenta con José Antonio Grande de León no solo en su faceta como vestidor, ya que «se le han encargado la restauración de varias piezas de gran valor histórico» y ha diseñado para la Hermandad «otras, acordes con el nivel de las piezas que poseemos que, sin duda, han enriquecido nuestro patrimonio textil».
El sencillo presente que se le entregó, un cuadro con una fotografía de Nuestra Madre y Señora de la Merced, encierra, como destacó nuestro Hermano Mayor, «otro pequeño detalle en el que no debes ver la modestia del presente, sino el cariño la gratitud y la admiración que lleva aparejados». No en vano, nuestra Titular fue la primera imagen mariana que vistió en la Archicofradía en septiembre de 2001, «con ese clasicismo sobrio, intenso y elegante», como expresó el Hermano Mayor.
La Archicofradía quiere agradecer «el inmenso cariño, disponibilidad y atenciones que José Antonio Grande de León siempre ha dispensado a esta Hermandad, y reconocer públicamente el extraordinario trabajo y la inmensa aportación que ha hecho a nuestro patrimonio material y devocional».




