¿Han perdido los costaleros capacidad de sacrificio?
A las cuadrillas hay que verlas de vuelta. Esta es una de las máximas del mundo del costal, pues en el regreso es donde se ve la fortaleza o la debilidad de los costaleros y su capataz.
Y ese ha sido parte del análisis que ha realizado el capataz Ángel Carrero para la entrega semanal de Cofrades 24/7, señalando que “las cuadrillas, aunque vayan muy bien durante todo el recorrido, cuando los kilos están más asentados, cuando el costalero saca ya nervios y está más metido en la salida, los pasos tienen un plus -andan más armónicos-, un plus más de belleza que los pasos de ida, aunque anden muy bien”.
Al respecto, Carrero ha abundado en que “esto es especialmente remarcable cuando son cuadrillas de pasos complicados, de pasos que pesan mucho, tipo Humildad, Caridad, La Reina (de los Mártires), tipo Prendimiento”.
Ello debido a que “son pasos que tienes que estar muy, muy, muy pendiente siempre y nunca perderles la cara”.
Parte psicológica
Pero además de la parte física, el capataz ha apuntado que “también, en la parte mental, puede haber momentos en los que te evadas un poco y puedas tener ciertos problemas”.
Al hilo de lo que ha reflexionado que “es muy remarcable el trabajo que hizo la cuadrilla del Nazareno de vuelta (de la Magna)”. En este sentido, Carrero ha explicado que, “aunque no sea una vuelta física, pero cómo Ángel Muñoz y esa cuadrilla se repusieron e hicieron una vuelta muy notable”.
“Para mí es igual de importante la parte psicológica como la parte física”, remarcando que, “para mí fue de diez”.





