Pedro Jesús García Dorado, elegido nuevo hermano mayor de la Hermandad del Cristo de la Caridad de Pozoblanco

Los hermanos refrendan con holgada mayoría la candidatura única presentada en el cabildo celebrado en Santa Catalina

En un ambiente de serena participación y sin sobresaltos, los hermanos de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad en su Vía Crucis han elegido a Pedro Jesús García Dorado como nuevo hermano mayor de la corporación penitencial del Miércoles Santo pozoalbense, para el mandato de los próximos cuatro años. El proceso culminó el pasado viernes en la sacristía de la parroquia de Santa Catalina de Alejandría, sede canónica de la cofradía, en el marco de un cabildo general de elecciones que congregó a cerca de medio centenar de hermanos.

El resultado de la votación, a falta aún de la confirmación por parte de la parroquia y el Obispado de Córdoba, dejó constancia del respaldo mayoritario a la candidatura: 31 votos a favor, frente a 5 votos en blanco y 2 nulos. Un apoyo nítido a la única terna presentada, en la que el candidato puso en valor desde el primer momento la labor de quienes le han precedido en el cargo.

En su intervención inicial, García Dorado tuvo palabras de gratitud para la junta de gobierno saliente, especialmente para Ana María Cabrera, a la que sucede en el cargo, y reivindicó con firmeza el legado de trabajo y dedicación que deja tras de sí. Al mismo tiempo, realizó un llamamiento a la implicación fraterna, ofreciendo su disponibilidad plena y subrayando que «la Hermandad necesita del compromiso real de todos para seguir creciendo».

Un referente gráfico y cultural de la comarca

Pedro Jesús García, empresario y diseñador gráfico de reconocida trayectoria, se ha consolidado como uno de los referentes culturales más influyentes del norte de la provincia de Córdoba. Su firma se encuentra vinculada a proyectos de envergadura para diputaciones, ayuntamientos, fundaciones y firmas privadas, tanto comarcales como capitalinas, lo que le ha granjeado un sólido prestigio profesional dentro y fuera del ámbito cofrade.

No obstante, su vinculación con el mundo de las hermandades va mucho más allá del plano artístico. Se trata de un cofrade profundamente estimado en el panorama local, cuya sensibilidad religiosa y devoción han marcado hitos recientes en la Semana Santa pozoalbense. Entre ellos destacan su papel como meditador de los Siete Dolores de la Hermandad Servita en 2021, así como su nombramiento como pregonero de la Semana Santa de Santa Catalina en el año 2022, en el seno de su misma comunidad parroquial.

Su impronta como artista, volcada de lleno en la iconografía y simbología sacra, lo ha consagrado como el principal referente gráfico de las cofradías locales en lo que llevamos de siglo.

Un cofrade veterano al servicio de su Hermandad

La elección de García Dorado como hermano mayor no resulta sorpresiva para quienes conocen su dilatada trayectoria en la Hermandad del Padre de la Caridad, de la que es miembro casi desde su fundación. Durante los últimos años ha venido desempeñando la exigente responsabilidad de diputado mayor de gobierno, coordinando tanto los cultos internos como las salidas procesionales del venerado crucificado titular.

Por el momento, el nuevo hermano mayor no ha hecho públicos los nombres que integrarán la futura junta de gobierno, a la espera de que la candidatura sea validada formalmente por la autoridad eclesiástica y se realice su presentación oficial ante la feligresía.

Una cita extraordinaria a la vista

Entre los primeros desafíos que deberá afrontar la nueva dirección se encuentra la participación en uno de los eventos de religiosidad popular más esperados del calendario andaluz: la procesión magna organizada en Córdoba para conmemorar el primer Vía Crucis de Occidente, rezado por el Beato Álvaro de Córdoba en las afueras de la ciudad.

La Agrupación de Cofradías de Córdoba y el propio Obispado han cursado invitación expresa a la hermandad pozoalbense para tomar parte en esta cita extraordinaria, que reunirá en la capital cordobesa el 11 de octubre, si Dios quiere, a miles de fieles y cofrades procedentes de toda la diócesis. La presencia de la imagen titular del Cristo de la Caridad en este evento supondrá, sin duda, una ocasión privilegiada para proyectar la devoción de Pozoblanco más allá de su término municipal.

Así arranca una nueva etapa para esta corporación penitencial, marcada por el compromiso, el respeto a la tradición y una decidida vocación de servicio bajo el timón de un hermano mayor profundamente arraigado en su comunidad.