Pepe Aguilar pone fin a su etapa como vestidor de la Virgen del Rocío Coronada tras 33 años de entrega en la Hermandad de la Redención

La Hermandad de la Redención ha hecho público un emotivo mensaje de gratitud hacia Pepe Aguilar, quien ha decidido poner fin a su labor como vestidor de María Santísima del Rocío Coronada después de más de tres décadas de servicio ininterrumpido.

Durante 33 años, Aguilar ha estado al cuidado de la presentación de la Virgen, trabajando con delicadeza, respeto y entrega absoluta. La corporación ha destacado que su dedicación no se limitó únicamente a la tarea técnica, sino que se convirtió en un auténtico acto de fe y amor hacia la Titular y hacia la propia Hermandad.

Una trayectoria marcada por la devoción y la generosidad

En este largo período, Pepe Aguilar no solo se ocupó de vestir a la Virgen, sino que también aportó patrimonio, ideas y tiempo personal, siempre con la finalidad de realzar la devoción de los hermanos y fieles hacia María Santísima del Rocío Coronada. Su trabajo, reconocido tanto dentro como fuera de la cofradía, ha dejado una huella indeleble en la memoria colectiva de quienes han podido contemplar a la Virgen gracias a su cuidado minucioso.

La Hermandad subraya que su labor ha sido un verdadero servicio de amor y una contribución decisiva a la historia reciente de la corporación, donde su huella permanecerá como un referente de compromiso y entrega.

Reconocimiento y bendición

En el comunicado oficial, la Hermandad de la Redención expresa su agradecimiento más sincero y profundo hacia Aguilar, rogando al Señor de la Redención y a la Santísima Virgen del Rocío Coronada que lo recompensen con abundantes bendiciones por los años de dedicación generosa.

El nombre de Pepe Aguilar queda así vinculado de manera inseparable a la devoción rociera en Sevilla, como un ejemplo de fidelidad y servicio que ha contribuido a engrandecer la vida espiritual de la corporación del Lunes Santo sevillano.