La Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena ha sido escenario de uno de los momentos más sobrecogedores y cargados de significado del calendario cuaresmal con la celebración del fundido del cirio de los donantes de órganos, titulado “Esperanza de Vida”. Este elemento, destinado a alumbrar el paso de palio de la Santísima Virgen de la Esperanza durante la próxima Madrugada del Viernes Santo, se erige como símbolo de concienciación en torno a la trascendencia de la donación de órganos y tejidos.
Un gesto de vida encarnado en protagonistas reales
En esta edición, el acto ha adquirido una dimensión especialmente humana y representativa al recaer la responsabilidad de encender esta llama simbólica en dos figuras profundamente vinculadas al mensaje que encarna el cirio. Por un lado, Paco Tovar, quien permanece actualmente en lista de espera para un trasplante de pulmón, ha encarnado la esperanza latente de quienes aguardan una segunda oportunidad vital. Su vinculación con la corporación queda además subrayada por el hecho de haber portado en sus brazos a la Virgen durante sus traslados al paso, lo que añade una dimensión aún más emocional y significativa a su participación.
Junto a él, Bella Valiente ha representado la vertiente más altruista y generosa de la donación en vida, tras haber donado un pulmón a uno de sus hermanos. Su presencia, además, se encuentra ligada a la hermandad al ser hermana de un integrante de la Centuria Romana Macarena, reforzando así el carácter comunitario y fraterno del acto.
Amplia representación del ámbito sanitario y de los trasplantes
El desarrollo de la ceremonia ha estado presidido por el doctor José Pérez Bernal, hermano de la corporación, y ha congregado a una nutrida representación de personas trasplantadas y donantes procedentes de distintos puntos de Andalucía. La asistencia ha puesto de manifiesto la dimensión colectiva y solidaria de esta causa, que trasciende lo meramente simbólico para situarse en el ámbito de la realidad médica y social.
Especial relevancia ha tenido la presencia del Equipo de Coordinación de Trasplantes, así como del personal de Enfermería de Quirófano de Trasplantes del Hospital Universitario Virgen Macarena, cuya labor constituye el eslabón imprescindible para que los procesos de donación puedan culminar con éxito, materializando así lo que muchos consideran un auténtico milagro de vida.
Un mensaje que recorrerá Sevilla en la Madrugada
El cirio “Esperanza de Vida”, más allá de su función litúrgica, se convierte en un vehículo de transmisión de valores, portando durante la estación de penitencia un mensaje de solidaridad, fe y compromiso social. La Santísima Virgen de la Esperanza, al iluminar su caminar por las calles de Sevilla, llevará consigo esta invocación colectiva por todos aquellos que han recibido un trasplante, por quienes han hecho posible la donación y por quienes continúan aguardando una oportunidad.
La aportación artística de Pérez Indiano
Como novedad destacada en la presente edición, el cirio ha sido intervenido por el artista José Tomás Pérez Indiano, cuya aportación ha dotado a la pieza de una dimensión estética singular. Su característico lenguaje pictórico y su sensibilidad artística han contribuido a intensificar la carga simbólica del cirio, elevando su capacidad de comunicar el mensaje de vida, esperanza y generosidad que encierra.
La obra resultante no solo acompaña el discurso espiritual del acto, sino que lo refuerza visualmente, consolidando este elemento como uno de los referentes más significativos y emotivos de la Cuaresma macarena.












