La Hermandad de la Macarena ha querido hacer partícipes del besamanos de la Santísima Virgen de la Esperanza a las personas ciegas y con discapacidad visual ofreciéndoles este miércoles, festividad de la Expectación de María, la posibilidad de reconocer al tacto su inigualable rostro gracias a una réplica en bronce.
La réplica ha estado expuesta en la conocida como “capilla chica” de la Basílica, es decir, la estancia donde se sitúan las escaleras que dan acceso al camarín de la Virgen.
Esta iniciativa, pionera en la corporación macarena, pretende que la discapacidad visual no constituya una barrera insalvable para que estas personas conozcan a la Virgen de la Esperanza y puedan disfrutar de Ella en una ocasión tan especial como es su besamanos.
Está iniciativa demuestra la universalidad de la devoción a la Santísima Virgen de la Esperanza, que el Papa Francisco ha reconocido con la Rosa de Oro, también es llevarla a las personas que la sienten y no pueden verla por problemas visuales.
Hoy se han vivido uno de los momentos más emocionantes del besamanos cuando personas ciegas y con discapacidad visual grave han «tocado» el rostro de la Esperanza antes de pasar a besar su mano.





