En la noche del pasado sábado, 26 de marzo, se presentó en sociedad en las Bodegas La Guita de Sanlúcar de Barrameda el diseño del futuro paso de palio de María Santísima de La Paz, titular mariana de la Hermandad de la Resurrección. El diseño es una creación de la Orfebrería Andaluza mientras que el diseño de los bordados ha sido concebido por el proyectista Francisco Javier Maqueda Milans. Se trata de un proyecto de palio de diseño singular y personalizado, teniendo muy en cuenta la imagen que se quiere dar de la Virgen de la Paz en la calle. Para ello se ha diseñado, teniendo presente al resto de Hermandades de Sanlúcar y así aportar algo muy distinto a la localidad. Un proyecto ambicioso que porta mucha luz y alegría.
El diseño presenta un respiradero de estilo barroco con un sinfín de detalles de angelitos, querubines, guirnaldas etc. que lo hacen muy alegre y con gran movilidad. Con una moldura superior recta adornada solo interrumpida por ingletes arqueados que soportan la pilastra, hacen la división de todos los paños menos en el centro del frontal que se adornará con una capilla que representara de forma corpórea Pentecostés. La capilla estará flanqueadas por columnas corpóreas rematada arriba por un arco superior al del inglete y abajo por tres palomas que soportan la capilla como símbolo de la paz.
Las pilastras será de diseño muy original ya que irán haciendo una forma de zigzag, todas ellas rematadas en inglete arqueado con cabeza de querubín. Esta pilastra hace la separación entre paños y paños de los respiraderos, estos de gran prestancia combina repujado minucioso con ornamentación con cuernos de la abundancia con motivos florales como la jara, olivo etc. En el centro de éste y en una altura superior una cartela con ovalo central. con escenas del Señor en relieve. En su parte superior, otro pequeño arco arropando un ovalo que albergara motivos de la virgen (Luna, Sol, estrella etc.) de ella colgara una guirnalda corpórea.
En la parte inferior de la cartela y sobre una pila, un arcángel corpóreo que portará una banda con inscripción haciendo referencia a la escena señalada, la moldura inferior y en contra de la superior es de gran movilidad aportando así más alegría con movimientos semicirculares repujados y adornados por broches de los cuales cuelgan un sinfín de guirnaldas de diferentes tamaños. El cierre de las esquinas de los respiraderos destaca por su fuerza, con una gran cabeza de querubín del cual cuelga una chorrera con adornos florales. Las cuatro maniguetas siguen la línea de los respiraderos y se salen de la manigueta típica circular, repujada a dos caras y bateada a sus cantos adornadas con guirnaldas y rematada en un ángel corpóreo que soporta el borlón.
Todo el conjunto sigue una misma línea, pero se podría decir que la peana es una continuación del respiradero. Sus molduras y arcos son los mismos, con forma de bombo y achaflanado en las esquinas. Su parte inferior más estrecha y la superior más ancha dándole gran movilidad a la pieza. Su bombo central está compuesto por paños repujados con motivos florales, interrumpido por una cartela central similar al del respiradero que portara el anagrama de María en el frente y laterales a decidir. En los chaflanes y con gran fuerza destacan dos ménsulas de menor a mayor con remate en ángeles corpóreos con ramilletes de jara y olivo. La peana tiene una hendidura repujada y con colgantes de guirnaldas, sin duda espacio de gran movilidad. Para rematar, una sobre peana desmontable con inscripción aludiendo a la imagen titular.
Los varales tienen arranque sobre pieza entallada repujada la cual rompe en pieza cuadrada achaflanada en sus esquinas, adornadas por ménsulas corpóreas con perillas, que sostienen la moldura superior. En cada cara porta una cartela central, que será adornada por pieza a decidir, el resto tendrá un fino repujado. La moldura superior, está adornada por cabezas de querubes, con guirnaldas, penachos, ménsulas y perillas. Todo esto continua con piezas entalladas y repujadas hasta el tubo. El grueso del varal es un conjunto de un sinfín de piezas entalladas repujadas y adornadas combinadas con diferentes tubos y macollas, naciendo con tubos de gran calibre y acabando con tubos de menor grosor en forma de lanza. Destacando sobre todas las piezas la macolla central de mayor prestancia con cabezas de querubines corpóreos, adornos florales como la jara y con asas con colgaduras. El varal lo cierra un capitel corpóreo rematada en una perilla con la paloma de la paz.
El candelabro de cola es otra pieza singular y vistosa, con un arranque con forma de pipa floral repujada (jara, olivo etc.) del cual nacen once brazos totalmente repujados y adornados con multitud de hojas y nudetes, Cada brazo son vueltos a mano con la idea que estos se vayan entrelazando entre ellos y los varales quedando el conjunto compensado. Cada brazo acaba con una macolla repujada que portara un guardabrisa que lo remata una coronita con forma floral, el ultimo brazo portara un Angel corpóreo con ramilletes en sus manos. Destacamos la colgadura de siete campanitas (siete dolores) que le transmitirá alegría al palio.
El juego de jarras (de mayor a menor) es una combinación de piezas entalladas, finamente repujadas en su totalidad, con motivos vegetales como, hojas de agua, agallones, etc. Con forma de bombo, en su centro porta una cartela que irá adornada con motivos a definir, todo el perímetro mayor de la jarra está adornado por guirnaldas y broches. Destacan sus asas, con colgantes florales y rematadas en perillas. Para el diseño de los candeleros se ha tenido en cuenta sus interiores y su construcción. En lo que es pura orfebrería, nace con un pie a tres caras repujadas con una cartela central, continua con el fuste que combina piezas entalladas y repujadas donde destacamos el nudo central que luce guirnalda corpórea, el candelero acaba en un platillo totalmente repujado y adornado con cabeza de querubines corpóreas, el mismo lo remata un cubillo repujado para portar la vela.
Respecto al diseño del bordado, su autor, Francisco Javier Maqueda, ha explicado a Gente de como suele hacer en la mayoría de las ocasiones, comenzó diseñando lo que correspondería a un quinto de la bambalina lateral. “El diseño lo he realizado usando una ornamentación a base de elementos vegetales y florales e intentando desde el primer momento dotar al conjunto de armonía y clasicismo·, ha desvelado, precisando que “tras una serie de ideas y directrices que se me sugirieron, comencé a forjar este proyecto del que en un principio iba a ser ejecutado una parte, la crestería, sobre tisú de plata y el resto sobre malla. Tras una serie de pruebas, se descartó la idea primigenia y se optó finalmente por una ejecución completa sobre malla”.
Maqueda ha dispuesto en la zona central un jarrón del que parten tres grandes rosas de color rosa, color que simboliza la alegría por la resurrección del Salvador, y en la parte inferior del mismo, una lazada color celeste, color identificatívo de la Inmaculada y que también se ha usado en las flores, rodeado todo por los elementos vegetales y florales anteriormente mencionados. Rematando la bambalina en su parte inferior, encontramos un fleco de bellota. Las zonas laterales de la bambalina frontal son idénticas a ese quinto de bambalina. En la zona central podemos ver un Ave María, timbrando la pieza con corona real. Esta zona central es levemente más corta que las laterales para permitir que se vea la imagen de la Virgen. La bambalina trasera es, en un gran porcentaje, idéntica a la frontal. Las dos únicas diferencias son que en el lugar que en la bambalina frontal ocupa el Ave María se ha colocado el jarrón con flores usado en el resto del conjunto y en la crestería una concha.
Por su parte, el techo de palio presenta una gran gloria central, circundada por una gran cenefa perimetral realizada con los mismos elementos que el resto del conjunto. Podemos encontrar a lo largo de dicha cenefa un total de diez jarrones y en la gloria cuatro (un total de catorce, día que en el mes de septiembre se celebra las festividad de la Exaltación de la Santa Cruz y que aparece en el título de la hermandad). Finalmente, para el diseño del faldón, Maqueda ha tomado como referencia la parte más estrecha del techo de palio realizando solo una leve modificación en la zona central del mismo en la unión de la parte derecha e izquierda. Todo ello para completar un conjunto espectacular que habrá de convertirse en la joya de la corona de la corporación sanluqueña.













