La Real Maestranza de Caballería de Sevilla acogió anoche la presentación de un monográfico sobre uno de los cenobios más emblemáticos de la ciudad. Titulado El Monasterio de Santa Paula de Sevilla. Domus Romana Amplissima, recorre los casi 550 años de este cenobio. Entre otros, contó con la presencia de Teodoro León, obispo auxiliar de la ciudad, Marcelo Maestre, fiscal de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla o Sor María del Carmen, la priora del convento.
La historia del edificio, la evolución con el paso de los siglos, el interesante patrimonio artístico que atesora… son analizados por Salvador Guijo, doctor en Historia y Estudios Humanísticos, quien ya el pasado año publicó, también con el apoyo de la citada institución hispalense, un volumen donde recoge la historia del monasterio de San Leandro. Al igual que aquel, su precio irá destinado íntegramente al convento que se ha convertido en objeto de estudio.

Durante el acto, el autor recordó que «los conventos y monasterios se nos presentan como un espectro de posibilidades que se abren a distintas realidades susceptibles de múltiples estudios de naturaleza holística. Al mismo tiempo constituyen excelentes ejemplos de las formas de recepción y desarrollo de la espiritualidad de cada época, que pueden ser comparados en los distintos ámbitos de la Europa meridional y sus áreas históricas de influencia», pasando posteriormente a afirmar que «a través de sus fuentes documentales, materiales, librarias y artísticas es posible potenciar la catalogación, la descripción y el estudio de espacios de espiritualidad y, al mismo tiempo, fomentar el debate interdisciplinar sobre el papel de los cenobios en los distintos procesos que influyeron en la formación de una identidad europea a lo largo de los siglos».
La obra
Y, como ejemplo, la obra sobre el monasterio, que comienza con un capítulo sobre los primeros años y la relación entre este y la sociedad hispalense. Entre el importante patrimonio artístico, se puede conocer la colección de Niños Jesús, dando paso a la documentación artística sobre el patrimonio mueble e inmueble, buscando que el lector reflexione sobre aquello que hay detrás de la obra en sí, relacionándola con el carisma de la comunidad.
A continuación, un segundo catálogo se compone de los bienes suntuarios del convento y del propio legado del Ducado del Infantado, en su heredera, priora y madre fundadora de la federación de monjas jerónimas, Sor Cristina de la Cruz de Arteaga, cerrando el volumen un cuarto capítulo sobre la exposición permanente, inaugurada en 1976, convirtiéndose en la primera de estas características en la ciudad.

Personajes ilustres, capellanías, donaciones, cofradías —como la del Dulcísimo Nombre de Jesús o la Congregación del Santísimo Rosario de Nuestra Señora de Loreto—, privilegios… son algunos de los ingredientes de una historia que con tanto mimo continúan reescribiendo las hermanas en sus cocinas, día a día, entre el silencio y la oración.
La obra, que cuenta con fotografías Daniel Salvador-Almeida, pudo adquirirse recientemente durante la muestra de dulces conventuales celebrada en al Alcázar de Sevilla. Ahora, se encuentra disponible en las tiendas de las hermandades del Gran Poder y de la Macarena, además de en el citado cenobio. La cuantía en su totalidad, irá destinada al mantenimiento del monasterio que, a partir de ahora, pasará menos desapercibido.














