Profundo pesar en la Hermandad del Rocío de Chipiona por el fallecimiento de su Hermano Mayor, Antonio Lázaro Mellado

La corporación rociera llora la pérdida de quien ha guiado con fe y entrega su caminar hacia la Blanca Paloma desde 2021

La Hermandad del Rocío de Chipiona ha amanecido hoy envuelta en un profundo manto de dolor y recogimiento, tras conocerse el fallecimiento de su Hermano Mayor, Antonio Lázaro Mellado, quien ha partido hacia las Marismas Eternas, en busca del abrazo definitivo de la Santísima Virgen del Rocío y de Nuestro Señor Jesucristo.

Lázaro, figura querida y respetada en la corporación gaditana, fue reelegido Hermano Mayor en 2021 por una amplísima mayoría de sus hermanos, signo claro de la confianza y el cariño que despertaba entre los rocieros de Chipiona. Durante su mandato, guio con determinación, humildad y profundo amor mariano los destinos de una hermandad marcada por el compromiso devocional y la fraternidad.

La noticia ha causado una honda conmoción no solo entre los miembros de su junta de gobierno, sino en todo el pueblo rociero, que llora la pérdida de un pastor entregado, un rociero auténtico y un servidor leal de la Virgen. Su vida fue una peregrinación constante de fe, esperanza y caridad, y su memoria quedará impresa en cada sendero, en cada rezo, en cada sevillana cantada al borde del camino.

En estos momentos de luto, la Hermandad ha querido expresar su tristeza afirmando que «Antonio Lázaro Mellado ha peregrinado hacia las Marismas Celestiales buscando la eterna presencia de la Santísima Virgen y Nuestro Señor», unas palabras llenas de ternura que resumen el sentimiento compartido por tantos.

Hoy, la carreta de plata se detiene, el simpecado se cubre de luto, y los corazones rocieros laten con una oración serena. Porque se ha marchado un hermano mayor, pero ha nacido un intercesor en el cielo. Que la Blanca Paloma lo reciba en su vuelo eterno y que el Divino Pastorcito le conduzca a la luz sin ocaso.

Descanse en paz, Antonio. Tu hermandad no te olvidará jamás.