La jornada culmina con la solemne declaración de santuario para su templo y una multitudinaria procesión de gloria
La localidad cordobesa de Puente Genil vivió este sábado, una jornada inolvidable, marcada por el fervor colectivo en torno a la Virgen de la Purísima Concepción, cuya proclamación como Patrona se conmemoraba en su 375 aniversario. El pueblo entero se volcó con esta efeméride, que cristalizó en un acontecimiento religioso de gran magnitud, tanto por su significado espiritual como por su resonancia pública.
Uno de los momentos centrales del día fue la solemne celebración eucarística presidida por el arzobispo emérito de Pamplona, monseñor Francisco Pérez González, ante un majestuoso altar alzado en plena Plaza de España, convertido en centro neurálgico de la festividad. Concelebraron la misa todos los sacerdotes de la localidad, en un gesto de comunión que subrayó la importancia eclesial del evento. A la celebración asistieron autoridades civiles y cofrades, entre ellos el alcalde de Puente Genil, Sergio Velasco, y la cofrade mayor de la corporación de la Purísima, Carmen Jiménez, junto a una nutrida representación institucional.

Una procesión histórica y un anuncio largamente esperado
Finalizada la Eucaristía, la imagen de Nuestra Señora de la Purísima Concepción emprendió su regreso en procesión solemne hasta su templo, arropada por una impresionante comitiva de fieles. Todas las cofradías de pasión y gloria de la villa participaron en este cortejo extraordinario, que fue calificado como un acontecimiento inédito en la historia cofrade local. Abriendo el paso de la Virgen, marchaba la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Patrón y Alcalde Perpetuo de Puente Genil, en un gesto de especial significación simbólica y devocional.
La procesión contó además con la presencia de hermandades coronadas procedentes de otras localidades, como Rute y Palma del Río, lo que reforzó el carácter diocesano del acontecimiento y evidenció la irradiación devocional de la Purísima Concepción más allá de los límites de Puente Genil.
En el transcurso de los actos, se hizo público uno de los anuncios más esperados por los fieles: la elevación canónica de la Iglesia de la Purísima al rango de santuario, una distinción que quedó formalmente ratificada mediante decreto episcopal fechado el 13 de junio de 2024 y emitido por el Obispado de Córdoba. Con este reconocimiento, la Diócesis subraya la profunda raigambre histórica y espiritual de esta devoción mariana, fuertemente arraigada en el corazón religioso de la localidad.
La jornada del 31 de mayo de 2025 quedará así grabada en la memoria colectiva de Puente Genil como una manifestación de fe popular y reconocimiento institucional que enaltece el patrimonio espiritual de todo el sur cordobés.





