El pasado sábado, como cada 26 de julio, Santa Ana procesionaba por las calles de Dos Hermanas, en una de las grandes procesiones de Gloria de la provincia de Sevilla.
Y ahí estaba, fiel a su cita, la Banda de la Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, abriendo cortejo, anunciando la llegada de la patrona nazarena, que además es hermana honoraria de la hermandad.
Uno, que por encima de todo, es amante de la Semana Santa, y disfruta escuchando a las distintas formaciones musicales que ponen el color musical a la Pasión de Cristo, tiene cada vez más claro que, en esto de las bandas, casi todas tienen sus rachas buenas y otras menos buenas, como entra dentro de lo natural.
Por eso, es tan importante no pisotear a la que se le perciben signos de decadencia, como no endiosar a la que pasa por un buen momento. Como he dicho en ocasiones anteriores, en esto de la música cofrade es importante darle carta de normalidad a absolutamente todo, sin perder de vista que no dejan de ser un ornamento, un complemento, precioso eso sí, a lo verdaderamente importante cuando se pone una imagen sagrada en la calle.
Hablando de la formación nazarena, es posible que debido a una serie de circunstancias, no haya atravesado durante los últimos años sus mejores momentos. Pero todo debe ser valorado en su justa medida. Presentación al Pueblo no deja de ser un auténtico referente en el ámbito de la corneta y el tambor.
Ha perdido presencia en la Semana Santa de Sevilla, sí, pero… ha firmado contratos importantes en otros lugares como Jerez de la Frontera, una Semana Santa en pleno apogeo que no tiene nada que envidiar a otras. En una actuación tan importante como la de Santa Ana, estando un poco fuera de las fechas en las que las bandas suelen estar en su punto óptimo, Presentación ha demostrado estar a un muy buen nivel que invita a pensar, por qué no, en una nueva época dorada de la formación.
Buena cuenta de ello da la interpretación de distintas marchas en la emblemática calle Nuestra Señora de Valme, donde sonaron obras como «La Valiente», «Salud Christi», «Amor, Corneta y Costal» o «Y Triana te Corona», auténticos baluartes musicales, que hicieron brillar con luz propia a la formación, y otras más recientes como «Mi Dios», «En la Noche de Triana» o «L’azar». Todo ello con una interpretación que merece ser reseñada, pese al nivel de dificultad de las mismas.
En la actualidad hay un amplísimo y variado elenco de formaciones musicales de todos los estilos a un primerísimo nivel. Si las bandas que tradicionalmente ocupaban un lugar de preferencia entienden la competitividad de una manera sana, enriquecedora y motivadora para no relajarse y mantener el nivel, lo cierto es que ese lugar de preferencia puede expandirse de forma ilimitada y, además, será beneficioso para la Semana Santa en general.
No diré aquella frase tan manida de que Presentación ha vuelto, porque creo que verdaderamente nunca se fue a ningún lado. Lo que sí digo es que, a tenor de lo que se pudo intuir en la jornada de ayer en Dos Hermanas… conviene que nadie se olvide de Presentación.





