¿Qué tiene la Quinta Angustia?

El proceso electoral, como las eternas precampañas en las que viven instalados los partidos políticos, ha comenzado. Y lo ha hecho con el nombre de una candidata a hermana mayor de la Quinta Angustia de Córdoba.

Su nombre, María Dolores Jiménez. Su trayectoria en el ámbito de la construcción, dilatada. El anuncio, antes de que se abra el proceso y puede que con esa vieja máxima de que el que da primero, da dos veces, pues si hay otra candidatura (y las posibilidades son altas), probablemente se piense desde donde se ha anunciado aspirante al cargo que van a remolque.

Pero ¿qué interés despierta la hermandad de la Merced para que se apresuren a anunciar intenciones? Con los datos en la mano y, desde un punto de vista meramente cofrade, se podría creer que el crecimiento exponencial de la cofradía desde su fundación la hace apetecible. Es decir, quien gane las elecciones seguramente recoja los frutos de los proyectos iniciados.

Llamativo

Pero más allá de eso, no dejan de llamar la atención varios aspectos. La figura de la futurible no deja de tener cierto tirón en el mundo empresarial, político y comunicativo. En este último apartado especialmente relacionada con algunos medios de la ciudad. En el político, sobra decir que en la nómina de hermanos de la Quinta Angustia hay un buen número relacionado con cierto partido.

Singularidades

Tampoco hay que olvidar que la cofradía tiene su sede canónica en un enclave especial, pues está dentro de de la Diputación y su uso es mediante convenio, por más parroquia que sea. Una cualidad tan especial, que puede acabar siendo un arma de doble filo.

Se suma a eso que la hermandad aun no está agrupada, tras dos negativas de la asamblea de la Agrupación de Cofradías, algo que la ata a priori en su crecimiento económico. Y que cuesta encontrar ejemplos de corporaciones que en sus primeras décadas se enfrenten a procesos electorales divididos ¿Las motivaciones? Están por dilucidarse.