A paso mudá, Córdoba, Costal, Opinión, Pentagrama, Sevilla

¿Quién da la fama a quién?

A día de hoy y seguramente más que hace algunos años, la fama se está haciendo cada vez más protagonista en el mundo cofrade. La pregunta que tengo es, ¿quién da la fama a quién?

Comenzando por las hermandades, partamos desde el momento en el que los pasos hacen sus correspondientes “igualás”. ¿Por qué ciertas hermandades mueven gente en función de los capataces, y en menor medida, de las bandas acompañantes, en vez de por si titular?

Está más que claro que estos casos se dan en las cofradías; gente que sale debajo de un paso porque el equipo de capataces es el de “X persona” por llamarlo de alguna manera. Esa fama que tiene la hermandad en ese aspecto, ¿la crea en este caso el equipo de capataces, o a partir de la hermandad ellos tienen más o menos protagonismo?

Igualmente, en las bandas de Cristo, se crea algo parecido, el caso director musical-banda. Cada vez hay más directores y compositores en el ámbito músico-cofrade, pero ¿quién da la fama a quién? El compositor o director de turno, el cual puede llevar varias formaciones más o componer a distintas formaciones, bajo mi punto de vista, está más valorado que aquel director o compositor que lleve su propia banda nada más, o componga la mitad de las marchas que otros con más nombre.

Por ello, ¿en qué se fija la hermandad de turno contratante, en quién es el director de la banda o quiénes son sus compositores más habituales? ¿O en la calidad musical que tenga, independientemente de quién sea el director?

He llegado a escuchar “tal banda suena mejor que otra porque el director musical es X, muy conocido y afamado, mientras que de la segunda es H, y es menos conocido, por lo que tiene que ser peor”. Entonces, dicha fama que se da, ¿se la dan las hermandades y las bandas a los capataces y los directores dando su imagen como estrategia de marketing? ¿O es todo lo contrario, que dichas personas son los que dan la fama a las formaciones y cofradías?

Puede ser que sea una mezcla de ambos casos, no lo tengo claro, pero no es lo que se oye realmente por las calles.

Un día menos para la gloria, hermanos.