Córdoba, Portada

Quinto viernes de Cuaresma: Confianza, Perdón y Soledad

Por fin tarde soleada en la Córdoba de Cuaresma, a falta de pocos días para que comience la Semana Santa más esperada de los últimos años. Tarde de frío casi olvidado. Tarde de paseo de naranjos que desemboca en La Inmaculada Concepción y San Alberto Magno. Tarde en Ciudad Jardín.

El Cristo de la Confianza, la impresionante talla que naciera de la inspiración de Antonio Castillo Lastrucci en 1960, vuelve a procesionar por las calles de la feligresía como hiciera en 2019. En aquella ocasión histórica vivida el 23 de marzo de 2019 fueron cientos de fieles los que rezaron las Estaciones del Via Crucis acompañando al Crucificado que a tantos ha ido embargando emociones y sensaciones a lo largo de los años en la Parroquia de Ciudad Jardín. Pese al paréntesis sufrido por todos, efectivamente regresa a las calles del barrio cordobés, manteniendo el anhelo de convertirse en una ocasión permanente año tras año y haciendo realidad las ilusiones de cuantos sueñan con verlo procesionar hacia la Catedral de nuestra ciudad junto a hileras de devotos hermanos en la Semana Mayor.

Así lo atestigua e impulsa el numeroso grupo de fieles que esperaban a las 20.30 horas de este Viernes de Cuaresma el rezo de cada Estación junto al imponente Crucificado. Rezo ante la conmemoración de la Via Sacra hasta el Calvario. Rezo de un barrio que confía en llegar a ser cofrade junto al Cristo de la Confianza. Masiva presencia de fieles tras el imponente crucificado que atestigua el inmenso caudal devocional que atesora la imagen.

Vídeo | El Rincón Cofrade

Pero la tarde ha dado para un nuevo momento histórico, esta vez en la Parroquia de Santa María de Guadalupe, nuevo hogar de la Hermandad Franciscana de la Soledad. En un año lleno de momentos para el recuerdo y la memoria de esta corporación y de este barrio de Levante, la Hermandad realiza el rezo de su Via Crucis por primera vez acompañando al Crucificado que se venera en el Altar Mayor de la Parroquia, anexa al Colegio Franciscano.

Se trata de un Crucificado tallado por el franciscano Fray Javier Córdoba, antiguo miembro de la Comunidad Franciscana y actualmente Sacristán Mayor del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, en la provincia de Cáceres. De sus manos y devoción nació este Crucificado a principio de los 90, cuando la Comunidad era aún muy joven; años en los que la propia Comunidad realizó el rezo del Via Crucis por las calles aledañas al templo con el Crucificado, aunque el enorme esfuerzo que suponía para los padres franciscanos poner en disposición de procesionar hizo que sólo se realizase el rezo de las Estaciones en la calle durante un par de años.

Con la llegada de la Hermandad de María Santísima en su Soledad a la Parroquia se recupera treinta años después la salida de un Crucificado que nunca ha tenido advocación otorgada, siendo simplemente conocido como el Cristo de la Parroquia, quien ya está acompañado por su Madre, la hebrea más guapa de Córdoba.

Entrada ya la noche, el último de los traslados de este frío viernes. Nuestros pasos nos llevan a la feligresía de San Juan y Todos los Santos para presenciar el traslado de los Sagrados Titulares de la Hermandad del Perdón a la Iglesia de San Roque, una vez comenzada a superar la situación de cautela que hizo que la Hermandad se trasladase a finales de 2020 a La Trinidad por las limitaciones que la pandemia impuso en la Residencia del Buen Pastor, anexa a la sede de la Cofradía.

Así lo ha decidido el párroco de La Trinidad, dándose así marcha atrás a la decisión adoptada de realizar la Estación de Penitencia del Miércoles Santo desde la Parroquia. Así lo anunció el Hermano Mayor el pasado diciembre, subrayando que en todo caso había sido decisión del párroco.

La hermandad ha realizado el traslado de Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima del Rocío y Lágrimas a la Iglesia de San Roque recorriendo las recoletas calles que circundan ambos templos. Y para ello han contado con el acompañamiento musical de la Banda de Cornetas y Tambores de la Coronación de Espinas, la cual ya acompaña cada Miércoles Santo a Nuestro Padre Jesús del Perdón, la impactante Imagen que tallara Francisco Romero Zafra realizó para Córdoba y que, sin duda, es una de las mejores muestras de evocación a los grandes maestros de la imaginería barroca Juan Martínez Montañés y Juan de Mesa y Velasco. Nuestro Padre Jesús del Perdón ha sido trasladado sobre parihuela, hundiendo sus pies en un suelo hecho de rosas, alhelíes, iris, tulipanes, clavel, statice y vegetación verde.

El frío parece haber hecho acto de presencia en esta noche cuando faltan cada vez menos días para el ansiado Domingo de Ramos; Domingo de Ramos que volverá a hacer bullir las calles de nuestra ciudad de devotos y fieles cofrades que sueñan con embelesarse con la divina belleza de María Santísima y a impresionarse ante el acto de amor más grande que alguien pudo hacer por nosotros.

Quedan siete días para el Viernes de Dolores. Cuando todo empieza a terminar… cuando todo está a punto de comenzar.

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