Rafael de Rueda diseña el nuevo escudo de la Salud de Puerta Nueva

La Junta de Gobierno de la Agrupación Parroquial del Santísimo Cristo de la Vera – Cruz, Nuestro Padre Jesús de la Salud y Divina Misericordia en el Beso de Judas, María Santísima de Regla y Nuestra Señora de la Cabeza, ha aprobado el cambio de escudo de la corporación, éste ha sido realizado por el artista cordobés Rafael de Rueda Burrezo, uno de los diseñadores más relevantes de los últimos tiempos, auténtica referencia en este campo, cuya producción se multiplica por los cuatro puntos cardinales de la Andalucía cofrade. 

La nueva heráldica de la Agrupación Parroquial se encuentra compuesta por tres cruces en alusión a la Santa Vera-Cruz a la cual se le rinde culto mediante la imagen del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz. Bajo ésta, una puerta con el escudo Carmelita que representa al barrio y la parroquia, Carmen de Puerta Nueva. A ambos lados dos óvalos con ornamentación barroca y fondos rojo vino tinto color corporativo de la Agrupación Parroquial. 

En el óvalo de la izquierda, que hace alusión a la advocación de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Divina Misericordia en el Beso de Judas, encontramos abajo un cáliz, el cual Nuestro Señor cuando oraba el huerto de los olivos pidió al Padre que lo apartarse de Él [«Padre, aparta de mí este Cáliz pero no sea mi voluntad sino la tuya»]. Este cáliz, también símbolo de la medicina de Dios, recoge la sangre derramada por el Sagrado Corazón de Jesús, un corazón flamante y rodeado por la corona de espinas, símbolo de la Divina Misericordia de Cristo. Todo ello culminado en segundo plano por un resplandor, símbolo de la divinidad de Cristo, y JHS «Jesús Hombre y Salvador». 

Remata el conjunto una corona como símbolo de la realeza de Jesús. El óvalo derecho hace referencia a Nuestra Señora, la Madre de Dios. En él aparece el anagrama de la Virgen, las letras A, M, V y R (Ave María Virgen y Reina) rodeado de azucenas que manifiestan la pureza de María. También culminado por una corona que aluye su realeza divina. Para finalizar el escudo se hace alusión a Nuestra Señora de la Cabeza mediante el madroño, fruto simbólico de esta advocación.