Rafael Giraldo será el capataz del Cristo de la Vera Cruz de la Salud de Puerta Nueva

La joven Agrupación Parroquial del Cristo de la Salud de Puerta Nueva continúa marcando los tiempos y avanzando en la materialización del sueño de recuperar una jornada que había perdido desde la incorporación de la hermandad Universitaria a la nómina de cofradías que realizan estación de penitencia los siete días que conforman la Semana Santa de la ciudad de San Rafael, el Jueves de Pasión. Como ya adelantamos el pasado 3 de noviembre, el crucificado saldrá a la calle entronizado en un paso y acompañado por una de las mejores formaciones del actual panorama de la música procesional y uno de los referentes incuestionables de la Córdoba Cofrade, la banda de cornetas y tambores Caído y Fuensanta, que pondrá de este modo su indiscutible calidad para lograr convertir el próximo 22 de marzo en una jornada histórica para los cofrades cordobeses.

Paso que será mandado por Rafael Giraldo Abad, uno de los capataces que, en los últimos años, ha inscrito con letras de oro su nombre en el firmamento de los más relevantes de la ciudad de San Rafael y que se ha revelado como una apuesta segura como evidencia su trabajo impecable cada Lunes Santo, al frente de la cuadrilla de Nuestra Señora de la Estrella. El curriculum de Giraldo es intachable. Veinte años de costalero avalan una formación integral que desarrolla con todos y cada uno de los hombres que tiene bajo su mando. Sus inicios en el mundo del costal se producen en el pasito de la Santa Cruz de la hermandad del Huerto a las órdenes de Luís Miguel Carrión «Curro», su gran referente. Posteriormente desempeña su labor como costalero en los pasos de las Penas de Santiago, Nuestra Señora del Mayor Dolor de San Lorenzo, El Sepulcro, la Virgen del Socorro y la Virgen de la Cabeza de San Francisco y, por supuesto, el paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Redención. Una etapa en la que aprende de algunos de los más significativos capataces contemporáneos cordobeses,  «Curro«, Javier Romero, Juan Rodríguez Aguilar, Manuel Ramírez o Joaquín Pedrosa, de quienes extrajo buena parte de los conocimientos que, potenciados por su incuestionable vocación autodidacta, han cuajado la sabiduría que demuestra al mando del martillo.

Comienza su labor con el terno negro de auxiliar de Fernando Morillo en 2009, en las primeras salidas procesionales del paso de palio de Nuestra Señora de la Estrella, donde ejerce como capataz titular desde 2011, con momentos memorables como la salida extraordinaria con motivo del XXV aniversario de la dolorosa de San Fernando o la reciente primera estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral. Ha sido además en varias ocasiones capataz titular de la procesión de la octava del Corpus de la hermandad de la Estrella y segundo de Antonio Jesús Ortega los últimos cuatro años en el misterio del Buen Suceso. Además ha formado como auxiliar en el Corpus de San Andrés y segundo capataz en la primera salida procesional de la Esperanza Macarena de Priego, que tuvo lugar en el verano de 2017. Lugares, todos ellos, donde ha impartido su magisterio, que fue puesto de manifiesto en el inolvidable Pregón del Costal de la hermandad de la Cena de 2016, que tuvo lugar en la iglesia de la Magdalena. Una elección acertada para una cita que pasará a la historia de esta joven corporación que está haciendo denodados esfuerzos para lograr plasmar su sueño de cofradía con unos mimbres y una coherencia, que han de ser muy tenidos en cuenta.

Como ya avanzamos el pasado mes de junio, la Agrupación Parroquial precisaba a Gente de Paz, a través de Rafael Cano, responsable de comunicación de la joven corporación, que la prestigiosa restauradora Ana Infante de la Torre era la persona elegida para someter al crucificado de la Vera-Cruz, una imagen datada en el siglo XVII, titular de la agrupación, a un proceso de restauración, con el objetivo de permitir que el crucificado pudiera procesionar sobre un paso en posición vertical. Cabe recordar que Ana Infante fue la responsable, entre otras, de la restauración del Cristo del Remedio de Ánimas, Nuestra Señora Madre de Dios en sus Tristezas o la Virgen de los Remedios. La restauración se está desarrollando con absoluto éxito y está previsto que el crucificado se halle de vuelta para presidir sus cultos del próximo mes de febrero.