Continúan desvelándose, poco a poco, las imágenes que participarán en el Vía Crucis Magno que acogerá la ciudad de Córdoba el próximo mes de octubre. Una de estas imágenes es la de Nuestro Padre Jesús de la Redención, titular critífero de la Hermandad de la Estrella. Conviene subrayar que recibida la invitación, la corporación de la Huerta de la Reina ha apoyado por unanimidad la presencia de la imagen en este acto histórico en el cabildo extraordinario convocado al efecto este domingo.
Cabe recordar que enmarcado en los actos a celebrar en la Diócesis de Córdoba con motivo de la celebración del sexto centenario del rezo del Vía Crucis en Occidente, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba va a organizar, como acto central, un Magno Vía Crucis en el entorno de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, a priori presidido por el Obispo Demetrio Fernández, el próximo 11 de octubre.
Este Magno Vía Crucis comenzará con la presencia de las reliquias del Beato Álvaro de Córdoba, continuando con las diferentes imágenes que representarán las diferentes estaciones del Vía Crucis. En conmemoración del año Jubilar «Peregrinos de Esperanza», se realizará un acto con las diferentes advocaciones marianas de la ciudad que ostentan el honor de llevar el nombre de Esperanza o lo simbolizan. La procesión estará dividida en cuatro bloques argumentales, dedicados a las ocho estaciones concebidas por el Beato Álvaro de Córdoba, a corporaciones dominicas, a la que pertenecía el beato, a las quince estaciones del viacrucis de San Juan Pablo II y a las Esperanzas, como un guiño al Año Jubilar en curso.
El Rey de la Huerta de la Reina
La Imagen de Nuestro Padre Jesús de la Redención fue realizado en madera de cedro por imaginero cordobés Miguel Ángel González Jurado -autor de todo el misterio-, en 1992, siendo bendecida el 5 de abril del mismo año por el Rvdo. Padre D. Antonio Evans, Vicario General en la época, en la parroquia de San Fernando, actuando como madrinas del acto la Comunidad de Hermanas de la Caridad de la Compañía de la Cruz de nuestra ciudad de Córdoba.
Es una talla completamente tallada y policromada, articulada de 1,76 cm. de altura, presentada para ser vestida. Representa la imagen de un Cristo bien proporcionado, maniatado por delante y con un ligerísimo movimiento de cabeza hacia el lado derecho. Tiene un hermoso rostro sin las huellas del martirio, resuelto con unos rasgos finos y una expresión apesadumbrada que deja traslucir ya el cansancio en los ojos plomizos, pero sosegada, con la mirada baja y perdida. La policromía de tonalidades pálidas evoca un mayor recogimiento e intimismo. La imagen representa el momento de la Pasión en que Jesús maniatado es llevado ante la presencia del sumo sacerdote judío Caifás (San Mateo 26, 57-68),
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