Rute vivió el pasado domingo 27 de julio una de esas jornadas en las que la devoción popular se entrelaza con la historia y el patrimonio de la villa. La Virgen del Carmen Coronada, Patrona y Reina de Rute, emprendió su traslado procesional desde su Santuario hasta la Parroquia de Santa Catalina Mártir, donde permanecerá hasta el 15 de agosto, fecha en la que se celebrarán los actos centrales de sus Fiestas Patronales 2025.
A las nueve en punto de la noche, las puertas del santuario se abrieron para que la Carmelita ruteña iniciara su recorrido por las calles del barrio. En la comitiva oficial figuraban los Hermanos Mayores 2025, Antonio Galisteo y Paqui López, junto al pregonero de las Fiestas Patronales, José Macías, la Carmelitana Mayor, Carolina Jiménez, con su Corte de honor, la junta de gobierno de la Real Archicofradía, el grupo joven Iuventus Carmeli, así como los párrocos in solidum de la villa, David Matamalas Manosalvas y Bernard Giancarlie Huamán Báez. El cortejo fue cerrado por la Banda Municipal de Música de Rute, que puso los sones de una noche cargada de emoción.
Un patrimonio centenario que volvió a brillar
La Patrona Centenaria avanzó sobre su trono de madera, una pieza de singular valor histórico que fue obsequiada por el Excmo. Ayuntamiento en 1925, como conmemoración de su proclamación oficial como Patrona de Rute el 13 de febrero de 1924. Esta joya patrimonial, restaurada en 2024 con motivo del Centenario patronal, cumplía en esta ocasión cien años desde su estreno.
No menos simbólica fue la capa blanca que la Virgen del Carmen lució durante el traslado, donada por sus devotos por suscripción popular en 1925, y que igualmente celebraba su primer centenario. Con este atuendo histórico, la Emperatriz Carmelitana se mostró radiante, especialmente en su descenso por la Cuesta de Los Barrancos, momento álgido de la procesión, mientras sonaba el pasodoble “Reina y Señora” entre los aplausos de los fieles.
El exorno floral, a cargo de Floristería Arrabal (Sevilla), transformó el paso en un auténtico altar andante que parecía navegar sobre un mar de olivos, sostenido con devoción por sus hermanos de varal.
Devoción popular en cada rincón de la villa
La Corporación Municipal, encabezada por el alcalde-presidente David Ruiz Cobos, recibió oficialmente a la Virgen en la plaza que lleva su nombre, donde un numeroso gentío aguardaba para rezar, cantar y rendir honores a su Excelsa Patrona.
Durante el trayecto, la imagen visitó la Residencia de Ancianos “Juan Crisóstomo Mangas”, donde los enfermos elevaron oraciones y súplicas a la que reconocen como Madre y Salud de los enfermos. Más adelante, las calles Roldán y Portugueses ofrecieron uno de los momentos culminantes, llevando a la Virgen en volandas hasta las puertas de Santa Catalina, envuelta en los sones de una selección de marchas que convirtieron la entrada en un acto de gloria para el corazón ruteño.
Recibimiento solemne en Santa Catalina Mártir
A su llegada al templo parroquial, la Virgen del Carmen Coronada fue acogida por los cantos de su himno, seguido de la oración pronunciada por el Rvdo. Padre David Matamalas, que culminó con un coro unánime de voces entonando nuevamente el himno de la Patrona en el interior de la Parroquia de Santa Catalina Mártir. Allí, la Reina de Rute permanecerá hasta el 15 de agosto, presidiendo los cultos mayores que coronarán unas fiestas patronales marcadas por la fe y la historia.
Rute, engalanada y rendida a los pies de su Virgen, volvió a demostrar que cien años después, su amor por la Patrona sigue siendo el auténtico corazón de las celebraciones.
Foto: Cedida por la Archicofradía del Carmen de Rute





