Sabor clásico y recogimiento en el Vía Crucis del Santo Entierro

La climatología posibilitó que el Santísimo Cristo Yacente recorriera la feligresía 

Las siete y media en punto. Ésa era la hora a la que se abrían las puertas de la Iglesia Conventual de San Gregorio, en la céntrica calle Alfonso XII, para iniciar el rezo del Vía Crucis de la Hermandad del Santo Entierro. 

El tiempo hizo peligrar el acto, pues las lluvias de las primeras horas de la tarde presagiaron una posible suspensión del culto, pero finalmente el Señor Yacente pudo visitar el barrio de San Vicente. 

Portado por hermanos y devotos de la cofradía, la Imagen de Juan de Mesa lucía espectacular en uno de los pocos momentos del año en los que se puede disfrutar de la cercanía de la imponente talla fuera de la urna donde habitualmente se custodia. 

El corto y a la vez bellísimo itinerario se componía de las calles Alfonso XII, Plaza del Museo, Monsalves y el Silencio para volver a su templo una vez concluido el íntimo acto. 

Ha destacado el saludo a las Hermandades del Museo y el Silencio, cofradías con las que mantiene un vínculo especial por la cercanía geográfica a su sede. 

La corporación del Sábado Santo ha compartido estas fotografías que adjuntamos como resumen gráfico del Vía Crucis.