Este viernes ha tenido lugar una reunión en la que han participado miembros del Ayuntamiento, el Consejo de Hermandades y del Arzobispado para comenzar a trabajar en alternativas al itinerario propuesto
El Paseo de Colón de Sevilla se ha convertido en el epicentro de una polémica que salía la luz este miércoles. Y es que hace unas horas se conocía que hasta tres informes de organismos municipales hispalenses (Movilidad, Bomberos y Policía Local) desaconsejaban el paso de las ocho imágenes por ese punto, durante la procesión magna que tendrá lugar el próximo 8 de diciembre con motivo de la clausura del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular.
Una vez se conocieron esas prevenciones desde el equipo de Gobierno del Ayuntamiento sevillano se intentó quitar hierro al asunto. Primero lo hizo el delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, quien pretendió apagar el fuego, anunciando una reunión a tres bandas, entre el Consistorio, el Consejo de Hermandades y el Arzobispado. Horas más tarde fue el propio alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, quien descartó que se fuera a cambiar la fecha de celebración de un acontecimiento que sin duda ha generado una gran expectación y atraerá, a buen seguro, a un gran número de visitantes.
Con esos antecedentes, este viernes ha tenido lugar una reunión en la que han participado miembros del Ayuntamiento, el Consejo de Hermandades y del Arzobispado para tratar el asunto. En la reunión los técnicos responsables de los tres informes contrarios al itinerario propuesto han aportado sus razones, quedando el asunto en el tejado del Consejo General de Hermandades de Sevilla, que habrán de aportar alternativas que se abordarán en futuras reuniones.
Respecto a este asunto se ha pronunciado el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses que ha sido tajante sobre este asunto indicando que «las personas son lo más importante para el Ayuntamiento, para el Consejo General de HH y CC, y para el Arzobispado». Adicionalmente, el prelado ha incidido en se buscará «la mejor solución para la Ciudad, para las Hermandades y para la Archidiócesis».
Con todo ello, no deja de llamar la atención que los responsables municipales hayan permitido que informes de consumo interno hayan salido a la luz y hayan generado una controversia, que se antoja innecesaria, pero de la que se desconocen sus posibles consecuencias. En este sentido, cabe destacar que el itinerario común propuesto para la Magna iba a discurrir por espacios amplios, evitando así utilizar el itinerario de la carrera oficial, inserta en pleno casco histórico de Sevilla. Vista la reacción de los responsables de seguridad y de sus jefes directos todo apunta a que el debate sobre el modelo procesional puede haber comenzado.





