San Felipe, tercera figura del apostolado de la Cena que afronta un nuevo proceso de restauración

La imagen de San Felipe, integrante del apostolado del misterio de la Sagrada Cena de la Hermandad de la Cena de Sevilla y obra de Luis Ortega Bru, fue retirada del culto en la noche de ayer miércoles para ser trasladada al taller del restaurador Fernando Aguado, donde será sometida a un nuevo proceso de restauración.

La intervención se enmarca en los trabajos de conservación que la corporación viene desarrollando sobre el conjunto del apostolado. San Felipe es la tercera figura que afronta estas labores, después de las actuaciones efectuadas sobre otros integrantes del grupo escultórico.

Un apostolado concebido entre 1975 y 1982

La Sagrada Cena constituye la gran obra póstuma que Luis Ortega Bru realizó para Sevilla, un conjunto desarrollado entre 1975 y 1982 y caracterizado por la fuerza expresiva que el imaginero imprimió a sus personajes. El apostolado refleja esa particular concepción artística, marcada por la rudeza de los rasgos y la intensidad de las expresiones, en contraste con la dulzura presente en otras creaciones del escultor.

El conjunto está integrado por doce imágenes de vestir y de cuerpo entero, realizadas en madera de pino y ejecutadas progresivamente durante esos siete años.

Las primeras figuras del conjunto

La primera de las imágenes fue Judas Iscariote, realizada en 1975. Ortega Bru tomó como referencia para su ejecución a un tabernero madrileño. El apóstol aparece sentado sobre una banqueta, prácticamente de espaldas a la mesa, con una pierna extendida y la otra flexionada, mientras parece esquivar a su Maestro. En su mano derecha porta la bolsa con las treinta monedas.

En 1976 fue ejecutado San Andrés, sentado, con la boca entreabierta y los dientes tallados visibles. Su mirada se dirige hacia Santo Tomás y sus manos aparecen crispadas, reforzando el gesto de asombro que caracteriza a la imagen.

Santo Tomás, realizado en 1977, es también una imagen de vestir y de cuerpo entero. Presenta una turba sobre la cabeza y la boca entreabierta. La talla fue restaurada por Manuel Hernández León, quien además le colocó una barra de protección.

El apostolado toma forma definitiva

De 1978 datan Santiago el Mayor y Simón. El primero fue concebido inicialmente para aparecer de pie, aunque finalmente quedó representado sentado. La imagen, ejecutada en madera de pino, fue restaurada posteriormente por Manuel Hernández León.

Simón, también realizado en 1978, aparece de pie y con el torso adelantado respecto de las piernas. Su boca abierta permite apreciar los dientes tallados. Esta imagen fue igualmente restaurada por Hernández León, quien le colocó una barra de protección.

Ese mismo año fue ejecutado San Pedro, situado de pie a la derecha de Jesús y dirigiendo su mirada hacia Él. Presenta la boca entreabierta y los dientes tallados y, como las anteriores, fue restaurado por Manuel Hernández León, que incorporó una barra de protección.

Las figuras realizadas en los últimos años

San Juan Evangelista y Santiago el Menor corresponden a 1981. Santiago el Menor aparece semiarrodillado y con la mirada dirigida hacia arriba, mientras mantiene la boca abierta y deja visibles los dientes tallados. San Juan Evangelista, también semiarrodillado y situado a la derecha de Cristo, aparece sin barba. Ambas imágenes fueron restauradas por Manuel Hernández León.

También en 1981 fue realizada San Judas Tadeo, representado sentado y mirando al Maestro, con la boca entreabierta y las manos levantadas. La talla fue igualmente objeto de una intervención de Hernández León.

En 1982 llegaron San Bartolomé, San Mateo y San Felipe, completándose así el apostolado. San Bartolomé aparece en posición semiarrodillada, a la izquierda de Jesús, y fue restaurado por Manuel Hernández León.

San Mateo, también ejecutado en madera de pino, está representado sentado, con un turbante tallado sobre la cabeza y sin barba. Su postura deja entrever el cuello en tensión.

San Felipe, una imagen vinculada al Soberano Poder

La imagen que ahora ha sido trasladada al taller de Fernando Aguado es San Felipe, realizada en 1982. Se trata de una talla de vestir y de cuerpo entero que ya fue restaurada por Manuel Hernández León.

Entre sus particularidades destaca que está inspirada en el Jesús del Soberano Poder de la Hermandad de San Gonzalo. Ortega Bru representó al apóstol sentado, con la cabeza reclinada hacia la derecha, una disposición que contribuye a singularizar su presencia dentro del conjunto.

Su retirada del culto permitirá acometer ahora los trabajos de restauración y conservación previstos, convirtiéndose San Felipe en la tercera figura del apostolado de la Sagrada Cena que pasa por este proceso.