Dos de cada tres ataques a la libertad religiosa registrados en España en 2025 tuvieron como objetivo a cristianos, según el Observatorio

El informe contabiliza 306 incidentes, la cifra más elevada desde 2012, y atribuye 105 casos a representantes políticos o formaciones parlamentarias, con el PSOE, Sumar y Podemos a la cabeza

El Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia (OLRC) contabilizó 306 ataques contra la libertad religiosa en España durante 2025, una cifra que, según el informe presentado este miércoles en Madrid, constituye el registro más elevado desde que esta organización comenzó a recopilar estos datos en 2012. El balance supone un incremento del 26 % respecto a 2024, cuando se contabilizaron 243 casos, y del 57 % frente a 2023, año en el que fueron registrados 195.

La presidenta del Observatorio, María García, presentó el Informe de Ataques a la Libertad Religiosa y sostuvo que, a juicio de la organización, la situación «no está mejorando sino todo lo contrario, va cada vez peor». El documento establece además una marcada incidencia sobre las confesiones cristianas, que concentran una parte mayoritaria de los episodios recopilados.

Los cristianos concentran 212 de los 306 ataques

Los católicos fueron objeto de 173 ataques, equivalentes al 56,5 % del total, lo que significa que más de la mitad de los incidentes documentados tuvieron como destinatarios a fieles de esta confesión. A esta cifra se suman los 33 ataques dirigidos contra los cristianos en general, los cinco sufridos por evangélicos y uno contra cristianos ortodoxos.

En conjunto, los episodios dirigidos contra estos colectivos alcanzan los 212 casos, de modo que, según la clasificación efectuada por el Observatorio, dos de cada tres ataques registrados en 2025 afectaron a cristianos.

El segundo colectivo con mayor número de incidentes fue el de los judíos, con 40 casos, que representan el 13 % del conjunto contabilizado. El informe señala que los ataques contra miembros de esta confesión se han multiplicado por trece desde 2022. Por detrás aparecen los musulmanes, con 26 ataques, quince más que en 2024, y los testigos de Jehová, con 11.

Se mantienen las agresiones físicas y aumentan los ataques a lugares de culto

La clasificación por modalidades refleja también diferentes formas de hostilidad hacia las personas y las manifestaciones religiosas. El informe recoge seis casos de violencia física contra creyentes, exactamente la misma cifra que en 2024.

María García calificó este dato de «escándalo» y consideró que se trata de una cifra que no debería normalizarse. En este sentido, afirmó que incluso un único caso de agresión física motivada por la fe de una persona resultaría intolerable en un Estado de derecho.

Los ataques contra lugares de culto y símbolos religiosos alcanzaron los 73 casos, un 59 % más que en 2024. También aumentaron las vejaciones a creyentes, con 50 episodios, un 67 % más; los casos de escarnio a la religión, que ascendieron a 72, un 7 % más; y el denominado laicismo beligerante, que registró 105 casos, un 12 % más que el ejercicio anterior.

Esta última categoría volvió a situarse como la más numerosa por segundo año consecutivo dentro de la clasificación elaborada por el Observatorio.

El informe atribuye 105 casos a representantes políticos y formaciones parlamentarias

Otro de los apartados destacados del documento se refiere al origen atribuido a los ataques. Según el Observatorio, 105 de los 306 casos, casi uno de cada tres, estarían relacionados con representantes políticos o formaciones con presencia parlamentaria.

Dentro de esta clasificación, el informe identifica 31 casos vinculados al PSOE, 26 a Sumar y 18 a Podemos.

A partir de estos datos, María García manifestó su preocupación por lo que considera un deterioro del clima de respeto hacia los creyentes y calificó de «grave irresponsabilidad» determinadas actuaciones o discursos políticos. La presidenta del Observatorio afirmó que el hecho de que dos partidos que forman parte del Gobierno aparezcan en los primeros puestos de esta relación constituye, para la organización, un motivo de preocupación en materia de libertad religiosa.

Según su interpretación, los discursos pronunciados en mítines y parlamentos pueden tener consecuencias sobre el clima social y sobre la aparición de ataques contra iglesias o de insultos dirigidos a creyentes, estableciendo una relación entre la radicalización de determinados discursos políticos y la proliferación de este tipo de incidentes.

RTVE aparece vinculada a cinco casos

El informe también recoge episodios relacionados con medios de comunicación. Entre ellos, señala que RTVE acumula cinco casos y menciona, entre otros, lo ocurrido durante las Campanadas, cuando la actriz y cómica Lalachus, Laura Yustres, mostró ante las cámaras una estampita religiosa con la imagen de la vaquilla del programa Gran Prix.

La vicepresidenta del Observatorio, Ana Blanco, lamentó que determinados ataques puedan terminar percibiéndose como situaciones habituales, especialmente cuando proceden de instituciones políticas. En este contexto, defendió la necesidad de documentar adecuadamente cada uno de los casos para disponer de un registro preciso de los incidentes.

Andalucía encabeza los casos registrados por comunidades

La distribución territorial sitúa a Andalucía en primer lugar, con 37 casos, seguida de Cataluña, con 32, y de la Comunidad de Madrid, con 31. A estas cifras se añaden 78 ataques de ámbito nacional, relacionados, según el informe, con declaraciones institucionales, iniciativas legislativas y actuaciones difundidas a través de medios de comunicación estatales.

El conjunto de datos dibuja así un escenario en el que los incidentes no se circunscriben únicamente a agresiones físicas o ataques materiales contra espacios religiosos, sino que abarcan también vejaciones, escarnio, actuaciones relacionadas con símbolos religiosos y declaraciones o iniciativas institucionales incluidas por el Observatorio dentro de sus diferentes categorías.

El Observatorio reclama mantener el delito de ofensa a los sentimientos religiosos

Ante los datos recopilados, el Observatorio para la Libertad Religiosa reclama al Gobierno de España y a los legisladores que mantengan en el Código Penal el delito de ofensa a los sentimientos religiosos.

La presidenta de la organización advirtió sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría su eliminación y afirmó que, si actualmente «sale bastante gratis mofarse de las creencias religiosas», la supresión de este precepto supondría, en sus palabras, una «vía libre».

Junto a esta petición, el Observatorio reclama que se protejan los símbolos y los lugares de culto, que se respete el derecho a rezar en la vía pública y que se erradique lo que denomina «laicismo beligerante» tanto de las instituciones como de los medios públicos.