La Hermandad de la Expiración de Córdoba recibe al nuevo superior de los Padres Claretianos de San Pablo, su nuevo director espiritual

José Márquez Valdés asume la dirección espiritual y la consiliaría de la corporación, que expresa su agradecimiento a Manuel María Carrasco por su dedicación durante los últimos años

La Real Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración de Córdoba ha expresado públicamente su bienvenida a José Márquez Valdés, C.M.F., tras su incorporación como nuevo Padre Superior de la Comunidad de Padres Claretianos de San Pablo, una responsabilidad que lleva aparejada también su nombramiento como director espiritual y consiliario de la cofradía.

La Junta de Gobierno, en representación propia y de todos los hermanos de la corporación, ha querido trasladar al religioso su más cálida acogida, poniendo de manifiesto la relevancia de esta nueva etapa en el acompañamiento pastoral, formativo y espiritual de la hermandad.

Confianza en su labor pastoral y espiritual

A través de este mensaje de bienvenida, la cofradía ha encomendado a su nuevo consiliario a sus Sagrados Titulares, con el deseo de que encuentre en ellos la fortaleza necesaria para afrontar sus nuevas obligaciones pastorales y desarrollar su ministerio al servicio de la comunidad.

La hermandad ha expresado, asimismo, su confianza en que José Márquez Valdés constituirá un referente de auxilio y orientación para los hermanos, especialmente en todas aquellas cuestiones relacionadas con la formación cristiana y las necesidades espirituales de la corporación.

Su incorporación a estas responsabilidades supone el inicio de una nueva etapa en el acompañamiento religioso de la Expiración, estrechamente vinculada a la comunidad claretiana de San Pablo.

Reconocimiento a la dedicación de Manuel María Carrasco

La Hermandad de la Expiración también ha querido dedicar unas palabras de agradecimiento y reconocimiento a su consiliario saliente, Manuel María Carrasco Díez, C.M.F., por la atención, el trabajo y la implicación que ha demostrado durante los últimos años.

La corporación ha destacado su profundo amor por la hermandad, así como la cercanía y la compañía que ha brindado a quienes han compartido con él esta etapa de servicio pastoral.

Aunque concluye su responsabilidad como consiliario, la cofradía ha manifestado su deseo de continuar disfrutando de su amistad y compañía, convencida de que los vínculos construidos a lo largo de estos años permanecerán más allá de las obligaciones inherentes al cargo.