Madre de Dios del Rosario realizará por primera vez su salida procesional en horario matinal el próximo 12 de octubre

La patrona de capataces y costaleros de Sevilla saldrá de Santa Ana a las 9.30 horas

La Hermandad de Madre de Dios del Rosario, patrona de los capataces y costaleros de Sevilla, vivirá el próximo 12 de octubre una jornada inédita en su historia procesional. La corporación ha establecido que la Santísima Virgen efectúe su salida a las 9.30 horas de la mañana, una modificación horaria que fue refrendada en el cabildo general de salida celebrado el pasado 10 de septiembre, según ha adelantado ABC.

Será, por tanto, la primera ocasión en la que Madre de Dios del Rosario recorra las calles de Triana en horario matinal, alterando así el momento habitual de celebración de sus cultos externos. La decisión responde, según ha explicado la propia hermandad, al propósito de propiciar las condiciones necesarias para que la procesión alcance el mayor decoro, esplendor y lucimiento posibles.

Una modificación pensada para favorecer el acompañamiento

La corporación ha señalado que el cambio tiene también una finalidad eminentemente práctica. La celebración tendrá lugar en una jornada festiva, el Día de la Hispanidad, mientras que el día posterior será laborable después de un largo puente festivo. En este contexto, la elección de un horario de mañana pretende facilitar que hermanos, devotos y trianeros puedan permanecer junto a la Virgen durante un mayor número de horas, favoreciendo un acompañamiento continuado a lo largo de todo el recorrido.

De este modo, la hermandad confía en que la patrona pueda avanzar por las calles de su feligresía arropada y multitudinariamente acompañada durante toda la procesión, reforzando el carácter extraordinario que tendrá esta edición por la novedad de su horario.

La salida se desarrollará, como establecen las Reglas corporativas, el 12 de octubre desde la Real Parroquia de Santa Ana, en una de las fechas señaladas del calendario de las Glorias de Sevilla y, de manera muy especial, del barrio de Triana, donde la devoción a Madre de Dios del Rosario se traduce cada año en una intensa participación popular.

Un recorrido marcado por estampas de especial significado

La procesión constituye una de las grandes citas devocionales de Triana y congrega a numerosos fieles en las calles desde los primeros compases de la jornada hasta el regreso de la Virgen a Santa Ana. Entre los momentos de mayor intensidad se encuentra precisamente el tránsito de la imagen por la «Catedral de Triana», tanto a la salida como a la entrada, debido a la especial dificultad que este enclave representa para el capataz y los costaleros.

Otro de los puntos especialmente significativos se produce cuando la patrona alcanza la Capilla de los Marineros, donde la Hermandad de la Esperanza de Triana recibe a la Virgen. Se trata de un encuentro cargado de simbolismo entre dos corporaciones hermanas y vecinas, estrechamente vinculadas por su pertenencia al mismo barrio y por una relación devocional que encuentra en esta procesión uno de sus momentos más reconocibles.

Un paso procesional cargado de referencias al mundo del costal

La singularidad de esta devoción encuentra también su reflejo en el propio paso procesional de Madre de Dios del Rosario, concebido como un fastuoso conjunto en el que se integran piezas de destacado valor artístico y elementos directamente relacionados con la tradición de capataces y costaleros.

El paso cuenta con cuatro grandes candelabros dorados, obra de Guzmán Bejarano, que fueron restaurados por David de Paz Encinas. Los respiraderos, realizados por Orfebrería Villarreal, incorporan los escudos correspondientes a las Hermandades de Penitencia de Sevilla, configurando un programa ornamental estrechamente relacionado con el universo cofrade de la ciudad.

La imagen de Madre de Dios del Rosario se sitúa sobre una airosa peana triangular, flanqueada a ambos lados por dos arcángeles que fueron restaurados por Fernando J. Aguado Hernández. Tras la Virgen, el manto queda rodeado por cinco querubines de Rafael Barbero, piezas que posteriormente fueron restauradas por Navarro Arteaga.

La Purísima de Santa Ana y el llamador de los costaleros

En la parte delantera del paso se encuentran dos pequeñas jarras para las flores que presentan una particularidad: se trata de dos campanas invertidas. Ambas flanquean una reproducción de la Purísima que preside el Retablo de la Capilla Sacramental de la Real Parroquia de Santa Ana, imagen titular de la Hermandad de la Esperanza de Triana y vinculada al cortejo del Corpus Chico de Triana. Estas piezas son obra de Juan Borrero.

La reproducción, realizada en plata, incorpora en su base la conocida expresión «¡Al cielo con Ella!», una frase inseparable del lenguaje del costal y especialmente significativa en el contexto de una corporación que ostenta el patronazgo sobre quienes desempeñan esta labor bajo los pasos.

Ese vínculo queda igualmente representado en el llamador, que incorpora una escena protagonizada por costaleros, en clara alusión a la condición de Madre de Dios del Rosario como patrona de todos los capataces y costaleros de Sevilla.

Completa el conjunto la imagen del Niño Jesús, que fue restaurada por Luis Álvarez Duarte.

Así, el próximo 12 de octubre a las 9.30 horas, Madre de Dios del Rosario afrontará una jornada inédita al abandonar por primera vez Santa Ana en horario matinal. Una modificación que introduce una novedad histórica en su salida procesional y que llevará a la patrona de capataces y costaleros de Sevilla a recorrer Triana bajo una luz y en un horario hasta ahora desconocidos para esta celebración.