La Esperanza de Triana elimina las limitaciones de edad y permanencia para sus hermanos costaleros

La nueva Junta de Gobierno deja sin efecto las normas vigentes hasta ahora y otorga a los capataces la responsabilidad de establecer los criterios de funcionamiento de las cuadrillas

La Hermandad de la Esperanza de Triana ha introducido un cambio en el régimen que regulaba hasta ahora la participación de sus hermanos costaleros, después de que la nueva Junta de Gobierno haya acordado derogar las normas específicas que se encontraban vigentes para la formación y funcionamiento de las cuadrillas.

La decisión fue adoptada en el Cabildo de Oficiales celebrado el pasado 9 de septiembre de 2026 y tendrá aplicación ya de cara a la próxima Semana Santa. De esta manera, las disposiciones anteriores no serán tenidas en cuenta en la igualá que se convoque para formar las cuadrillas de 2027.

Adiós a los límites establecidos hasta ahora

La derogación supone dejar sin efecto, entre otras disposiciones, la norma que establecía que «ningún hermano podrá ser costalero con más de 50 años y tampoco podrá estar más de 25 años bajo las trabajaderas».

Por tanto, esos límites de edad y de permanencia, que hasta ahora formaban parte de las normas aplicables a los hermanos costaleros de la corporación trianera, dejan de estar vigentes a partir de la decisión adoptada por la nueva Junta de Gobierno.

La modificación afecta al marco normativo con el que se afrontará la configuración de las cuadrillas para 2027, abriendo una nueva etapa en la organización de los hermanos que participan bajo las trabajaderas de los dos pasos de la hermandad.

Los capataces asumirán los criterios de funcionamiento

A partir de ahora, la responsabilidad de establecer los criterios de funcionamiento de las cuadrillas corresponderá a los capataces designados por la Hermandad de la Esperanza de Triana.

Esta nueva fórmula será aplicable tanto a la cuadrilla del Santísimo Cristo de las Tres Caídas como a la de Nuestra Señora de la Esperanza, quedando ambas bajo los criterios que determinen sus respectivos capataces.

La Junta de Gobierno respalda esta atribución desde la confianza depositada en los capataces, a quienes corresponderá establecer las pautas de funcionamiento de las cuadrillas dentro de esta nueva etapa.

La medida se aplicará ya a las cuadrillas de 2027

El cambio normativo tendrá su primera aplicación práctica cuando se convoque la igualá destinada a configurar las cuadrillas de cara a la Semana Santa de 2027. Será entonces cuando las anteriores normas de costaleros ya no resulten de aplicación.

La Hermandad ha trasladado esta decisión a sus hermanos y devotos, formalizando así una modificación que afecta directamente al modo en que se organizarán las cuadrillas del Cristo de las Tres Caídas y de la Virgen de la Esperanza en la próxima Semana Santa.