El 31 de agosto se conmemora la celebración de San Ramón Nonato ― o no nacido ― cuyo sobrenombre le viene porque llegó al mundo mediante la incisión en el vientre de su madre muerta, la cual que realizada por el vizconde de Cardona, quien posteriormente lo acogería como ahijado. Este santo, nacido en Cataluña, es precisamente el que goza de más popularidad de entre los que pertenecen a la Orden de la Merced. Precisamente en Sevilla, su representación se encuentra principalmente en aquellas sedes con una fuerte presencia de la citada orden. El santo puede admirarse en lienzos, en cerámica vidriada, como en Omnium Sanctorum, o en escultura, las cuales destacamos a continuación.
Capilla del Museo

En su interior nos encontramos con una talla del citado santo, cuyo busto atribuyen no pocos historiadores a Juan de Mesa. Con el hábito blanco perteneciente a la Orden mercedaria, porta demás la esclavina color rojo, característica de su condición cardenalicia. Además porta la custodia en su mano derecha mientras que en la izquierda sostiene una palma con tres coronas, en referencia a la castidad, la elocuencia y el martirio, es decir, como normalmente se le representa. También es característico del santo el candado que lleva en la boca. La imagen, de candelero, ha sido retocada varias veces, tal y como puede apreciarse, siendo además las manos de factura posterior. La capilla también conserva dos reliquias del santo.
Iglesia del Santo Sepulcro y San Gregorio
San Ramón, patrón de las parteras, niños y embarazadas, también tiene su representación en la calle Alfonso XII. En el interior de la iglesia donde reside la corporación del Santo Entierro, pasando la puerta de la sacristía, nos encontramos con un retablo de corte neoclásico que contiene la imagen del santo. Sin embargo, en este caso no aparece con el candado en la boca. Y, es que, para evitar que continuara predicando, le realizaron dos aperturas próximas a los labios para colocarle un candado y que, de este modo, dejara de predicar. Sin embargo, el santo continuó con su labor. Y allí, en Argelia, continuó preso desde 1236 hasta que sus compañeros lograron dinero para su rescate.

Museo de Bellas Artes
El antiguo convento de la Merced, precisamente fundado por, a su vez, el fundador de la Orden mercedaria, San Pedro Nolasco, contiene la que es considerada la mejor talla de San Ramón Nonato. Se tiene constancia de que fue realizada en 1626, precisamente un año antes de que falleciera el escultor cordobés. Precisamente en aquel año, fray Juan de San Ramón, provincial de la orden de la Merced Descalza en Andalucía, se reúne con Juan de Mesa para que ejecute una talla de San Ramón Nonato que sería destinada al sevillano convento de San José. No era extraño, por aquel entonces, que las diversas órdenes religiosas acudieran a los más reconocidos escultores para que ejecutaran la realización de los santos y santas más arraigados en sus devociones. Sin embargo, aunque las diversas congregaciones acudieron a Juan de Mesa, se puede afirmar que la Orden de la Merced fue la que más estuvo presente en la vida del escultor, pues la predilección de los mercedarios para con Juan de Mesa, puede verse desde los comienzos del artista hasta el final de sus días.





