El Rincón de la Memoria, España

Santiago. Apóstol de Jesús, Patrón de España

La Península Ibérica celebra cada 25 de julio el día del patrón español, Santiago Apóstol, cuyos restos descansan según la tradición en la capital capital gallega.

Mucha es la relación de este personaje bíblico con cada rincón del país, hasta tal punto que para los cristianos es día de precepto, o lo que es lo mismo, cita obligada con la Eucaristía para conmemorar al discípulo de Jesús.

Navegando por su biografía, encontraremos datos fascinantes como que Santiago el Mayor fue hermano de San Juan Evangelista, perteneciendo ambos al círculo cercano del Nazareno en vida, Muerte y Resurrección.

Los apóstoles, tras la partida de Jesús, continúan su misión, llevando la Palabra de Cristo por todos los pueblos. Santiago lo hace por la actual España, y más concretamente por la parte norte. No obstante, pasará por varios lugares de nuestra geografía, como Sevilla o Zaragoza.

La capital andaluza fue testigo del paso del santo, y cuenta la tradición que en el lugar donde se hospedó en el barrio de Santa Catalina, se levantaría con los siglos un templo en su honor; siendo la actual Iglesia de Santiago El Mayor, sede canónica de la Hermandad de la Redención, que tiene al apóstol como Titular, y además procesiona cada Lunes Santo en el paso de misterio.

Pero sin duda el hecho más sonado del periplo del peregrino fue la aparición de la Virgen, en la hoy llamada ciudad de Zaragoza y junto al río Ebro. La Madre del Señor, ya anciana, anunció su muerte próxima a Santiago, con el fin de que adelantara su regreso para reunir a todos los discípulos de Cristo en su despedida. Y cuenta la historia que Santa María se le manifestó sobre un pilar, lo cual derivó en la antiquísima devoción sin fronteras a la Señora con la advocación de Virgen del Pilar, que se renueva cada 12 de octubre.

Continuando el relato, Santiago vuelve entonces a Jerusalén, donde el Emperador Herodes Agripa da la orden de ejecutarle con la decapitación de su cabeza en el año 44 D.C., en el marco de la persecución a cristianos. Sus discípulos recogen su cuerpo y se desplazan de nuevo a la Península Ibérica, a tierras gallegas. Depositan entonces los restos del apóstol en el bosque de Liberum Donum, en Iria Flavia.

Y justamente allí, casi 8 siglos después, un ermitaño del lugar de nombre Pelayo descubre la sepultura de una manera providencial, como detalla el portal Pilgrim: «Pelayo avista unas estrellas en movimiento en el cielo. Medio hipnotizado por su resplandor, decide seguirlas y al rato, tras internarse en el bosque, se topa con una tumba de mármol y un pequeño altar». Con ello nacería además el término Compostela, del latín campus stellae (campo de estrella o camino de las estrellas).

El hecho es conocido por el rey Alfonso II «El Casto», visitando el cuerpo del apóstol y corroborando el halalzgo y convirtiéndose en el primer peregrino de millones hasta nuestros días. Allí se construye una gran basílica dedicada a este icónico sucesor espiritual de Jesús.

Igualmente explica Pilgrim que «Tal fue la importancia adquirida de este evento, que se formó una famosa orden militar en su honor, la Orden de Santiago. Su labor principal era la de proteger a los peregrinos que deseaban viajar a Compostela de posibles asaltos en el camino, entre otros peligros. Además, también debían intentar frenar el avance de los musulmanes en otros territorios».

El cariño, interés y fervor por Santiago Apóstol siguen siendo una constante en pleno siglo XXI, con visitas diarias de los viajeros que hacen distintas rutas desde muchos puntos de España, Francia o Portugal para rezar y dar gracias al Apóstol.

Y esta devoción se materializa en último término con el año Xacobeo, que tal y como describe el portal `El Camino de Santiago´,  «es la denominación que se le da al Año Santo Compostelano. Los Años Santos son aquellos en los que el 25 de julio, festividad del martirio del Apóstol Santiago, coincide en domingo».

Un nuevo día de Santiago se marcha con una España entregada a su patrón, la cual ha vuelto a honrarle con misas, cantos y plegarias en honor al apóstol.