La web plantea una “Operación Carambola” en el episcopado español tras la visita de León XIV a España y sitúa al actual arzobispo hispalense como principal candidato para suceder a Juan José Omella en Barcelona.
El movimiento desencadenaría una cadena de nombramientos que afectaría a varias sedes metropolitanas, entre ellas Sevilla, Toledo, Burgos o Granada, en un proceso en el que el nuncio apostólico Piero Pioppo aparece como una de las figuras clave.
La visita de León XIV activa el escenario de los futuros nombramientos episcopales
La web especializada Soto de la Marina ha avanzado una hipótesis sobre los próximos movimientos en el episcopado español bajo el nombre de “Operación Carambola”, un proceso que habría comenzado a tomar forma tras el reciente viaje del papa León XIV a España. Según las fuentes citadas por la publicación, la presencia del Pontífice en territorio español ha marcado el inicio de una nueva etapa en la cobertura de las diócesis vacantes y de aquellas cuyos prelados han presentado ya su renuncia por razón de edad.
En este contexto, todas las miradas se dirigen hacia la labor del nuncio apostólico en España, Piero Pioppo, encargado de impulsar los procedimientos para la designación de nuevos obispos. La información sostiene que la antigua práctica de las interferencias en la labor del representante pontificio habría quedado atrás y que el diplomático vaticano habría salido reforzado tras la visita papal.
Piero Pioppo, fortalecido por la confianza del Pontífice
De acuerdo con las fuentes recogidas por la publicación, el desempeño de monseñor Piero Pioppo durante los preparativos y el desarrollo del viaje habría sido especialmente valorado por el Papa. La discreción con la que habría actuado y la gestión de diversos asuntos delicados relacionados con la visita habrían incrementado aún más la confianza depositada por León XIV en el nuncio apostólico.
La revista sostiene que, una vez concluida la estancia del Pontífice, se habría puesto en marcha el cronómetro de los nombramientos y comenzaría así una nueva fase en la reorganización del mapa episcopal español.
Barcelona, primera pieza del complejo tablero
La principal atención se concentra en la archidiócesis de Barcelona, cuyo titular, el cardenal Juan José Omella, alcanzó los ochenta años el pasado 21 de abril. La publicación subraya que el prelado aragonés se despide de la sede barcelonesa tras una etapa que considera culminada con éxito y después del impacto generado por la agenda catalana desarrollada durante la visita de León XIV.
Soto de la Marina destaca igualmente el trabajo desempeñado por los obispos auxiliares David Abadías, historiador, y Javier Vilanova, de perfil pastoral, a quienes atribuye parte del impulso experimentado por la archidiócesis catalana en los últimos años.
Saiz Meneses aparece como el candidato con mayor consenso
La información sitúa al arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, como el nombre mejor posicionado para suceder al cardenal Omella. Según la publicación, el actual prelado hispalense estaría concitando un respaldo prácticamente unánime entre los eclesiásticos consultados durante el proceso.
Su trayectoria en Cataluña es uno de los argumentos que se esgrimen para justificar esa posibilidad. Tras su etapa formativa en Toledo, desarrolló buena parte de su vida pastoral en tierras catalanas, donde fue obispo auxiliar de Barcelona y posteriormente primer obispo de Tarrasa.
Junto a él aparecen otros nombres con opciones para la sede de San Paciano, entre ellos el arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, señalado como el candidato preferido por Omella, y el obispo de Gerona, Octavi Vilà Mayo, cuya candidatura estaría respaldada por los sectores más nacionalistas de la diócesis.
El nombre del cardenal Javier Bustillo también figura entre las alternativas
La publicación no descarta la aparición de candidatos sorpresa. Entre ellos menciona al cardenal español Javier Bustillo, actual obispo de Ajaccio, en Córcega, cuyo desembarco en Barcelona supondría incorporar a un purpurado en activo al episcopado español.
Sin embargo, Soto de la Marina considera que el nombre de Saiz Meneses es el que más apoyos estaría reuniendo, circunstancia que provocaría la activación de la denominada “Operación Carambola”.
Francisco Cerro Chaves, favorito para suceder a Saiz Meneses en Sevilla
En el supuesto de que el arzobispo sevillano fuese trasladado a Barcelona, la publicación apunta al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, como principal aspirante a ocupar la sede hispalense. El perfil espiritual del prelado y la posibilidad de que Francisco César García Magán no continúe como secretario general de la Conferencia Episcopal Española aparecen entre los elementos que sostienen esta hipótesis.
La información señala igualmente que determinadas circunstancias producidas en Toledo harían pensar en futuros cambios en la sede primada, donde precisamente García Magán podría convertirse en arzobispo titular.
Mario Iceta y José María Gil Tamayo también aparecen en las quinielas
La publicación asegura que entre los nombres relacionados con Sevilla se encuentran igualmente el arzobispo de Burgos, Mario Iceta, ya recuperado de un periodo de convalecencia, y el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, conocedor de la realidad eclesial hispalense.
Asimismo, algunas fuentes consultadas apuntan a la posibilidad de que Iceta pudiera ser destinado a Toledo, mientras que García Magán tendría como destino alguna diócesis pendiente de renovación. Entre ellas destaca especialmente la de Cartagena, considerada por la publicación como una de las más relevantes por volumen de fieles y por albergar una Universidad Católica, además de acoger en su seminario a jóvenes procedentes de diversas diócesis cercanas.
Aurelio García Macías y la labor de observación del Papa
La información tampoco descarta un eventual regreso a España de Aurelio García Macías, subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino, a quien diversas voces en Roma sitúan de nuevo en el país en un futuro próximo.
Según las fuentes romanas citadas por Soto de la Marina, tanto León XIV como varios de sus colaboradores aprovecharon el viaje a España para observar de cerca al episcopado nacional. La publicación utiliza incluso una expresión futbolística para describir esa labor, señalando que el Pontífice habría actuado como un auténtico “ojeador” en busca de nombres de su confianza.
El papel de Luis Argüello y la influencia del Dicasterio para los Obispos
La publicación destaca también la actitud mantenida por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, cuya actuación se habría caracterizado por la discreción y por la búsqueda de la comunión ante diversas situaciones complejas surgidas durante la preparación del viaje papal.
Igualmente recuerda que los españoles con presencia en el Dicasterio para los Obispos son el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, y el obispo de Teruel, José Antonio Satué, a quien diversas voces atribuyen la paralización de algunos procesos de designación episcopal.
Finalmente, Soto de la Marina subraya el protagonismo desempeñado por José Cobo durante la estancia del Papa en Madrid y señala que el arzobispo madrileño aguarda el nombramiento de sus obispos auxiliares por el procedimiento ordinario, al tiempo que pone de manifiesto la complejidad de la archidiócesis madrileña, evidenciada —según la publicación— durante la cena celebrada con León XIV en el palacio episcopal de la calle San Justo.
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