El inicio del pontificado del nuevo Pontífice coincide con la histórica procesión de dos imágenes andaluzas en el corazón de la cristiandad, lo que ha disparado múltiples especulaciones
El nuevo Papa, León XIV, podría tener su primer gran acto público tras su elección en uno de los escenarios más insólitos y conmovedores que haya vivido la Roma contemporánea: la procesión del Santísimo Cristo de la Expiración, de la sevillana Hermandad del Cachorro, y de María Santísima de la Esperanza, de la Archicofradía malagueña del Paso, en el marco del Jubileo de las Cofradías 2025.
La coincidencia en el calendario entre la llegada del nuevo Pontífice y la celebración de este magno evento ha abierto la puerta a diversas hipótesis: ¿asistirá León XIV a la procesión o presidirá alguno de los cultos? ¿Será este Jubileo su primera gran aparición como cabeza visible de la Iglesia universal?
Entre la liturgia y la posibilidad histórica
Aunque no se ha confirmado de manera oficial, la misa de inicio del ministerio petrino podría celebrarse el domingo 18 de mayo, coincidiendo con la jornada de clausura del Jubileo. De seguirse el modelo utilizado en 2013, el Papa podría recorrer la Plaza de San Pedro en vehículo abierto, acceder a la basílica por la sacristía y orar ante la tumba de San Pedro antes del inicio de la Eucaristía. Sin embargo, todo dependerá de cómo se estructuren los actos tras el cónclave.
Tampoco se descarta que una de sus primeras decisiones como nuevo Pontífice sea participar en alguno de los momentos claves del Jubileo, en especial la Gran Procesión del sábado 17, que reunirá a miles de fieles y recorrerá enclaves tan emblemáticos como el Coliseo, el Circo Máximo o la via Claudia. Todo dependerá de diversos factores heterogéneos, entre ellos, la fecha de la toma de posesión.
El corazón de Roma acoge a Triana y Málaga
El Jubileo de las Cofradías 2025 ha despertado un interés global. Desde el miércoles 14 hasta el viernes 16 de mayo, las imágenes del Cachorro y la Esperanza recibirán culto en la Basílica de San Pedro, gracias a la implicación de monseñor Mauro Gambetti y monseñor Rino Fisichella, máximos responsables del templo y del Dicasterio para la Evangelización.
La procesión del sábado 17 de mayo, que arrancará a las 14:30 horas, supondrá un despliegue sin precedentes: seis horas y media de recorrido a través de los espacios más significativos de la ciudad eterna. La Virgen de la Esperanza concluirá su itinerario cerca de las 22:00 horas.
¿Una bendición papal para las cofradías?
En los círculos vaticanos se contempla como una de las posibilidades que el Papa participe en alguno de los cultos del fin de semana, especialmente si la misa de inicio del pontificado se fija para el mismo domingo 18. Otra opción barajada es que León XIV presida la misa de clausura del Jubileo, prevista para las 10:30 horas de ese día en la Plaza de San Pedro, en lo que se convertiría, de facto, en su primer gran acto litúrgico como Sucesor de Pedro. O que incluso la ceremonia de toma de posesión se adaptase para incluir la presencia de ambas imágenes devocionales.
En caso de que se confirme esta opción, la clausura del Jubileo sería recordada no solo por la presencia de las imágenes andaluzas, sino por haber servido como escenario de la primera Eucaristía pública del nuevo Papa, dotando al acontecimiento de una dimensión histórica sin precedentes.
Un puente entre fe popular y universalidad
La implicación de instituciones como la Junta de Andalucía, los ayuntamientos de Sevilla y Málaga, y entidades como Cajasol, Unicaja o la Embajada de España ante la Santa Sede, ha permitido que este Jubileo trascienda lo meramente devocional para convertirse en una muestra de la universalidad de la fe cristiana, en la que el arte sacro, la liturgia y la tradición cofrade caminan al compás.
Paloma Saborido, coordinadora nacional del evento, lo resume así: “Más que un evento cultural, esto es un testimonio de fe que Roma sabrá acoger con respeto, emoción y grandeza”. Y quizá, con la bendición inaugural de un Papa recién elegido.





