Los salones del Restaurante «Sevilla Bahía» han sido testigo de la presentación ante los medios de la Candidatura de Sergio Sopeña Carriazo con la que aspira a ser el próximo hermano mayor de la Esperanza de Triana. Un encuentro con la prensa en la que ha estado presente Gente de Paz y que ha comenzado con unas palabras del candidato, que ha subrayado que se presenta «porque tengo ilusión, ganas, apoyo, un equipo y un programa», que han dado paso a la proyección de un audiovisual de con el programa de gobierno de la candidatura.
Tras la proyección del audiovisual se ha abierto a una ronda de preguntas con los periodistas asistentes en la que el candidato ha reafirmado los tres pilares que conforman en proyecto: «convivencia, caridad y defensa de nuestra identidad». Sopeña ha querido subrayar que han «huido de ideas banales, porque todas las ideas incluidas en el programa están estudiadas y son concretas y ejecutables, son posibles». Otra de las reflexiones relevantes de Sopeña ha sido la afirmación de que «La candidatura no es continuista, pero no por ello dejamos de agradecer todo lo realizado por juntas anteriores a las que yo mismo he pertenecido».
No obstante, en relación a la idiosincrasia de la cofradía, el candidato ha afirmado con rotundidad que «Ni yo ni mi equipo quiere cambiar nada de la Esperanza de Triana, nos gusta nuestra personalidad y nuestra seña de identidad, y que le digan ‘¡Guapa!’ a la Virgen en la calle, ¿o acaso no lo es?, ¿por qué no se le puede decir?». Uno de los aspectos de mayor calado se su intervención ha sido el referido al «recorrido de vuelta de la cofradía», del que ha dicho que «tiene que ser más ameno, pues es el lugar donde disfrutan las familias vistiendo a los niños de nazareno por ejemplo, y no queremos que la Virgen entre más allá de las dos de la tarde». No obstante, Sopeña ha declarado que «Soy defensor a ultranza del regreso de la cofradía por el barrio, y el Cristo de las Tres Caídas y la Esperanza han de pasar por Triana, con ese sabor antiguo a barrio de siempre».
Llamativa también ha sido su consideración acerca de la propuesta del otro candidato a hermano mayor, Juan Antonio Rodríguez Vicente, una de cuyas ideas es que «todos los nazarenos salgan de la Capilla y puedan realizar ante las imágenes su última oración antes del inicio de la Estación de Penitencia». En este sentido, Sergio Sopeña se ha desmarcado de este objetivo subrayando que «salir todos los nazarenos de la capilla es un tema recurrente en todas las elecciones, y nosotros ya lo hemos estudiado, ‘hemos hecho los deberes’, y no es posible, no puede haber más de dos personas por metro cuadrado. Para que todos los nazarenos pasaran por la capilla, tendrían que pasar 1.500 personas por una puerta de un metro y treinta, quitarse el antifaz, cruzar el tesoro, coger su cirio y volverse a cubrir el rostro… habría que empezar la estación de penitencia dos horas y media antes. No hay tiempo material para ello. La puerta de la calle Betis es una vía de evacuación, si sucede algún percance en la capilla y por ahí estoy metiendo nazarenos… ¿Por dónde evacuamos el templo?», ha explicado.
El candidato ha recordado además que «nuestra cofradía ha crecido numéricamente mucho en los últimos años; en diez años, por ejemplo, estamos sacando 500 nazarenos más, y eso cambia la realidad de la ‘Madrugá’ a corto plazo de tiempo y, por tanto, sus circunstancias y problemas». En relación a ello ha destacado que «La Esperanza de Triana lleva ya cien años sacrificándose al no ir en el lugar que legítimamente le corresponde pero que acepta por el bien de la jornada, y hasta rechaza a ir por O’Donnell cuando es su recorrido histórico natural».
Cuestionado acerca de los capataces de la cofradía, el candidato ha sido rotundo al afirmar que «Esta candidatura está orgullosa de Francisco Ceballos y de Juan Manuel López como capataces de nuestros titulares, y del magnífico colectivo de hermanos que ambos han creado con las cuadrillas de costaleros». Una postura inequívoca ampliada a los músicos de la cofradía de los que ha asegurado estar «orgullosos de las bandas de cornetas que tiene la hermandad, y van a seguir estando ahí».
Sopeña es consciente de la dimensión de la cofradía que aspira a presidir. Así lo ha subrayado al afirmar que «tan grande es la devoción de la Esperanza de Triana y es tan universal que no cabe ni en su capilla, ni en Triana, ni en Sevilla. ¿O no se quedó la ciudad pequeña para acompañar a la Virgen en su última salida extraordinaria?».
Orgullo que extiende a la obra social de la hermandad de la que ha valorado los esfuerzos que la sustentan, de los que ha afirmado que «Si no llegamos a ampliar la capilla no hubiésemos podido crear el Centro de Apoyo Infantil, y como pasa con la devoción de nuestros titulares, el centro ya se ha quedado pequeño, pero sin aquella ampliación esta obra social no hubiese podido empezar».
Finalmente, acerca del estado de conservación de la Virgen, Sopeña ha subrayado que «es óptimo tanto en lo estructural como en su encarnadura, pero ello no es óbice para que a nuestros titulares se les realice unas revisiones con mayor periodicidad, y esta tarea ha de acometerse con normalidad».





