Sevilla conquista Roma

Más de seiscientos sevillanos protagonizan la peregrinación jubilar de la Archidiócesis en el Vaticano

La Hermandad del Cachorro preside una cita marcada por la intensidad espiritual, el testimonio público de fe y la proclamación universal de la religiosidad popular sevillana

Más de seiscientos peregrinos sevillanos han participado esta semana en la peregrinación extraordinaria organizada por la Archidiócesis de Sevilla en el marco del Jubileo de las Cofradías, una cita que ha tenido como epicentro la ciudad de Roma y en la que la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración, el Cachorro de Triana, ha sido principal protagonista.

El itinerario espiritual, cargado de simbolismo y significado eclesial, dio comienzo con la solemne celebración eucarística en la Basílica de San Juan de Letrán, catedral del Papa como obispo de Roma. La Misa, presidida por el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, se celebró coincidiendo con la festividad de San Matías Apóstol y fue concelebrada por los obispos auxiliares, Teodoro León y Ramón Valdivia, el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, Marcelino Manzano, y el delegado de Peregrinaciones, Manuel Soria.

En el inicio del acto litúrgico, los fieles sevillanos cruzaron la Puerta Santa del templo, signo privilegiado del perdón y la gracia, ganando así el Jubileo en comunión con la Iglesia universal. Durante la homilía, monseñor Saiz Meneses expresó la profundidad del momento: “Nos encontramos en la madre de todas las iglesias del mundo, convocados por este Jubileo de la Esperanza que el Papa Francisco ha querido regalar a la Iglesia. Y lo hacemos en comunión con el Santo Padre, sucesor de Pedro, piedra sobre la que Cristo ha edificado su Iglesia”.

Uno de los momentos centrales de esta peregrinación tuvo lugar en la Basílica de San Pedro, donde los fieles rezaron ante la imagen del Cristo de la Expiración, entronizada estos días en el corazón espiritual de la cristiandad. En ese contexto, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, quien acompañó a la delegación, destacó el carácter histórico y trascendente de este acontecimiento para la ciudad, sus hermandades y la Iglesia local. “El Cachorro será, desde ahora, más universal que nunca y se convierte en el mejor embajador que Sevilla pueda tener”, afirmó.

La peregrinación diocesana gana el Jubileo de la Esperanza en San Juan de Letrán

El arzobispo subrayó además la inminente celebración de una gran procesión por las calles de Roma, que contará con la participación de la imagen sevillana del Cristo de la Expiración y de María Santísima de la Esperanza de Málaga. “Esta procesión no es un mero acto externo –afirmó Saiz–. Es una auténtica catequesis itinerante, una proclamación pública de la esperanza cristiana. Al pasar por lugares como el Coliseo o el Circo Máximo, nuestros pasos se unen simbólicamente al testimonio de los mártires”.

“El Cachorro, con su cabeza alzada y sus labios entreabiertos, nos recuerda que su expiración es principio de la Iglesia. Su cruz, árbol de vida. Su mirada, una invitación a la esperanza”, concluyó el prelado sevillano en una intervención de hondo contenido teológico y pastoral.

El evento ha evidenciado la profunda vitalidad de las hermandades sevillanas como instrumentos de evangelización contemporánea. La peregrinación ha sido, además, una manifestación pública de la devoción popular como cauce legítimo y fecundo de encuentro con Dios, proyectando la espiritualidad andaluza desde sus raíces hasta el corazón mismo de la Iglesia universal.