Sevilla renueva su tradición mariana con la Presentación de los Niños ante la Virgen de los Reyes

Una celebración que une fe, familia y memoria eclesial

La Catedral volverá a convertirse en escenario de una de las manifestaciones devocionales más entrañables del calendario mariano sevillano, con un acto que conjuga espiritualidad, comunidad y continuidad histórica. La Presentación de los Niños ante la Virgen de los Reyes se celebrará el próximo viernes 23 de enero, a las 19:00 horas, en el trascoro del primer templo metropolitano, bajo la presidencia del capitular Isacio Siguero Muñoz.

Un rito de profunda significación espiritual

La entrega simbólica de los más pequeños a la protección maternal de la Patrona de Sevilla y su Archidiócesis constituye el núcleo de esta celebración, cargada de sentido teológico y afectivo. Se trata de una tradición firmemente arraigada que expresa la confianza de las familias en la intercesión de la Virgen y refuerza la vivencia compartida de la fe, favoreciendo su transmisión de generación en generación.

Participación abierta a las familias sevillanas

Con el fin de facilitar la asistencia, el acceso a la Catedral quedará habilitado desde las 18:30 horas por la Puerta de San Miguel. Podrán participar todos aquellos niños que aún no hayan recibido la Primera Comunión, siendo suficiente la inscripción presencial el mismo día del acto, lo que subraya el carácter acogedor y pastoral de la convocatoria.

Un proyecto nacido del compromiso pastoral

Este encuentro devocional hunde sus raíces en una iniciativa promovida por la Asociación de Fieles Virgen de los Reyes, en colaboración con el cardenal Bueno Monreal. El objetivo fundacional fue estrechar el vínculo entre las familias sevillanas y la Patrona de la Archidiócesis, ofreciendo un espacio litúrgico específico para la infancia. La primera edición de esta celebración tuvo lugar el 24 de febrero de 1974 y, desde entonces, se ha mantenido de forma ininterrumpida hasta nuestros días.

La Catedral, espacio de inocencia y esperanza

El marco catedralicio acogerá nuevamente una estampa de especial emotividad, marcada por la presencia de los niños y el clima de recogimiento comunitario. Ante la imagen de la Virgen de los Reyes, la inocencia infantil y la esperanza compartida se fundirán en un acto que trasciende lo ceremonial para reafirmar el valor de la familia y la educación en la fe dentro de la vida de la Iglesia sevillana.