Galerias, Sevilla

Sevilla vive el inicio de la Cuaresma junto a Santa Ángela de la Cruz

Largas colas para visitar las estancias privadas de la santa

Desde primera hora de esta mañana las puertas del convento de las Hermanas de la Cruz han permanecido abiertas en el día en el que falleció sor Ángela. Fue un 2 de marzo de hace noventa años cuando dejó de respirar. Un año, el de 1932, con vaivenes políticos donde la inestabilidad estaba a la orden del día. La ciudad se paralizó y acudió en masa a velar su cuerpo.

San Juan Pablo II la canonizó el 4 de mayo de 2003. Se ponía de manifiesto la labor de la fundadora de la congregación religiosa de la Compañía de las Hermanas de la Cruz pero también se reconocía con tal acto la vida que sus novicias dedican a ayudar a los pobres y los enfermos. Pero fue también un día 4, aunque de marzo de 1932, cuando el Ayuntamiento, por entonces republicano y presidido por José Fernández de la Bandera, aprueba por unanimidad rotular la calle Alcázares con su nombre.

Las colas esperaban desde bien temprano en un Miércoles de Cuaresma que termina con el viacrucis del Cristo de las Cinco Llagas, de la hermandad de la Trinidad, que precisamente se ha acercado a la casa natal de la monjita, cerca de la Puerta del Sol. Una jornada con olor a violetas, que te entregaban cariñosamente las jóvenes que en la primera planta del cenobio se esmeraban en ofrecer a los devotos, quienes se han acercado para dar gracias por la intercesión de la santa y pedir por la solución a los problemas que soportamos.