Córdoba, En mi Huerto de los olivos, 💙 Opinión

Siempre Reina

Llevo un par de años que no te veo con la misma asiduidad que antes. No es que te haya olvidado, que no es el caso, sino que ahora hablo mucho más con ÉL, tu Hijo. A veces, cuesta trabajo entender las decisiones, pero no hay más remedio que aceptarlas, porque al fin y al cabo, es lo que hay. Si no sería rendirse ante la primera adversidad que llegara. Y como bien sabes es casi la misma fecha desde que me diagnosticaran a mi compañera de viaje.

No te pude acompañar, por culpa de esa compañera de viaje, que es inesperada para cualquier cosa, pero está claro que ella se amoldara a mi vida y no yo a ella. Pero tuve fuerzas para ir a verte a la Basílica Menor de San Pedro. Cuando entré y te vi, allí, no sabía si reír de alegría o de llorar por la misma alegría. Imponente y Majestuosa, impregnabas el crucero de dicho templo, con tu belleza y realeza.

Allí había gente que no me gustan su forma de ser y de actuar, pero me miraste y me dijiste, ¡ya está! Tú haz los cosas como te he enseñado, en la conciencia de cada uno irá su penitencia. El orgullo y la soberbia, no son buenas compañeras de viaje, y deja que cada uno vaya como quiera tú sigue como eres. En ese ratito breve me di cuenta de tu Grandeza, delante de ti al mirarte, me consolaste. Me dijiste que la humildad y paciencia, deben de seguir en mis parámetros de mi vida.

Aquellos que opinan mal de mi persona por escribir y decir lo que siento, no me conocen ni quisieron hacerlo, ellos solos se equivocan pero algún día reflexionaran y se darán cuenta. Cuando me dispuse a besar tu mano, me recorrió un escalofrío, puse mi mano bajo la tuya para sentir el calor de una Madre, que nunca deja a su hijo, a pesar de los pesares. Nos miramos de nuevo y pareció ver, la sonrisa de una madre cuando después de una conversación pasa su mano por la mejilla de un hijo con su sonrisa.

Son esos instantes que te reconfortan de sobremanera, son esos instantes que no se pueden olvidar, son esos instantes que llenan de tal manera que son aire fresco en los pulmones de cada uno, son instantes que perdurarán en el tiempo a pesar de las consecuencias de la vida, sin instantes que te traen al recuerdo esos momentos que se encuentran en la nube de la memoria en los rincones más escondidos.

Reconozco que sigues siendo mi Reina, pero ahora te comparto con Candelaria, mi nieta se llama así, Reina. Te comparto con Rosario, por ser el nombre de mi madre, y por ser la Señora de la mananta pontanesa del Martes Santo. Te comparto de Amor, donde se abre una nueva etapa y que será, seguro un Buen Fin lleno de trabajo y constancia.

En las Madrugás te echo de menos, pero no es menos cierto, que voy delante de Ti, con Tú Hijo, y su Imponente Grandeza, lleno de Amor con su Buena Muerte por todos sus hijos pecadores. Pecadores con cada una de nuestras acciones diarias, ya que si pensáramos más en Ustedes, no haríamos muchas obras de las que hacemos hacia los demás.

Me fui, pero antes de irme, me volví para verte de nuevo. Por favor, no te olvides de mis seres queridos, que sé que no lo harás, pero también te pido por todos aquellos con los cuáles tuve un cruce en el camino de la vida y no fue el mejor. Todos tenemos algún momento en la vida que no estamos en buena disposición, pero es normal somos humanos y no Divinos como TÚ

Sean felices y extrapolenlo a los demás, no sean egoístas y se lo queden solo para ustedes. Disfruten de las festividades, primero la ayer de nuestra Constitución, que sin ella no cabría espacio para tod@s. Otros quieren cambiar esa Constitución y no ven ese espacio para tod@s. La segunda la de mañana de la Inmaculada, por ser quien es y como nos quieren y enseña. Disfruten de los besamanos que nos van a deparar nuestras hermandades.

Pd.- Recuerden, vamos a pedir esa calle para la saga de capataces de los Sáez, seguiremos erre que erre.

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