Solo se quiere a sí mismo 

El palizón que se llevó el Consejo de Sevilla el pasado mes de septiembre fue de categoría. Sucedió en el pleno de penitencia, cuando 50 votos en contra por solo 14 a favor tumbaron el aumento de la subvención a ls hermandades de vísperas. 

El palo a Francisco Vélez (Paco para sus colegas) resultó evidente y locuaz, pues llevaba un mes filtrando a sus medios colegas (alguno se paga con dinero público) los detalles y luego se la llevó calentita. 

Pero Vélez nunca pierde y en un programa de televisión se quitó el muerto de encima, diciendo que las que querían pleno eran las vísperas y que él no votó para ser justo. A Vélez sus amigos pronto dejarán de llamarlo Paco para llamarlo Salomón. 

Siempre agradable, nunca entendido

Ver a la titular mariana de la Hermandad del Perdón de Córdoba en el altar mayor de la Trinidad es una estampa agradable. Y muy bella, gracias al fastuoso altar de cultos que le han dispuesto sus cofrades a la Virgen del Rocío y Lágrimas. 

Lo que es raro es que se prodigue tan poco allí, aunque los cultos en San Roque tienen su encanto. Y aunque se diga que hay una cofradía “favorita” sobre las demás en esa demarcación eclesiástica.