Tal día como hoy de 1903, nacía en Sevilla el celebérrimo Manuel Seco Velasco, quien venía a consumar la tercera generación de una familia de orfebres hispalenses. La conocida saga fue iniciada en el oficio por su abuelo, Manuel Seco Algaba, si bien éste fallecería apenas dos años después que su nieto, en 1905, seguida de su padre, Manuel Seco Imberg. De este modo se llega a una cuarta generación encabezada por el hijo de Manuel Seco Velasco, Manuel Seco-Velasco Aguilar, cuyos hijos continuarán el legado familiar: Manuel José (1968) y Jerónimo (1973) Seco-Velasco Álvarez.

En la formación artística de Manuel Seco Velasco influyeron las enseñanzas de su padre, de quien heredó el cargo de maestro platero de la Fábrica de la Catedral de Sevilla. El artesano aprendería el oficio en el taller de la calle San Luis, número 134, trasladándose en 1922 a la calle Matahacas, número 14. Tras el fallecimiento de su padre, continúa con su tío Eduardo, separando ambos sus carreras profesionales en 1942.
Todo ello, unido al hecho de haberse rodeado de discípulos aventajados como Villareal, Juan Borrero o José Zabala, hicieron del taller de Manuel Seco uno de los lugares de referencia de la orfebrería sevillana durante la segunda mitad del siglo XX. Ya su trayectoria se vio reconocida en 1949 cuando le fue concedida la Cruz de Alfonso X el Sabio. Además, será distinguido con el Premio Nacional de Artesanía y con la Medalla de Plata al Mérito del Trabajo en 1976.
La labor de orfebrería de Manuel Seco Velasco es innumerable, destacando las coronas de distintas dolorosas sevillanas, tan originales como espectaculares: Refugio, Victoria, Desamparados, Hiniesta Dolorosa y Angustias. También labraría la candelería de los pasos procesionales de la Soledad de San Lorenzo, la Virgen de la Amargura o la Esperanza Macarena -incluido el llamador, así como la cruz de guía y algunos atributos de la Virgen del Rosario-. Además, cuenta con elementos en la Hermandad del Cerro, aún siendo hermandad de gloria.

Respecto a los ajuares cristíferos, destacan las potencias de oro de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje y de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas de San Isidoro.
Tampoco pasa desapercibida la Casa de Oro, como es conocido el paso de palio de Nuestra Señora de Loreto, ejecutado a lo largo de la década de 1940, culminando el encargo con la corona de la imagen en 1950. Incluso, la saga Seco también realizaría la corona, ráfaga y cetro de la Virgen del Rocío, la patrona de Almonte, además del techo, los varales, el pollero y los zapatos del Niño Jesús.
Fallecido en 1991, Manuel Seco Velasco fue el gran maestro de los orfebres del siglo XX sevillano, un apellido con cinco generaciones que cuenta con una calle en el distrito Macarena desde 2009.
El cirineo | Completamente enamorado
El capirote | Luz de tristeza
La crónica | La Esperanza convierte las calles de La Línea en un suspiro de magia y devoción para la historia
La Hermandad del Rocío de la Macarena designa a Rafael Murad Puchol como pregonero de la Romería de 2027
Cruz de guía | La SGAE terminará de estrujar el bolsillo de las hermandades
Osuna y Marchena ponen fin a su peregrinación conjunta hacia El Rocío a partir de 2027
Sigue en directo la Coronación Canónica Pontificia de Santa María del Alcázar de Baeza
Los artesanos | Lo que no aparece en la factura
Pepi Maya inicia con la primera puntada el bordado del futuro techo de palio de Santa María de Consolación
El Nazareno del Amor conmemora sus 75 años de historia con una salida extraordinaria cargada de estrenos y memoria franciscana
Entrevista | Lázaro Mata: «Respetar a los grandes maestros no significa hacer imágenes que parezcan antiguas»
Galería | La Virgen de la Merced bajo palio
El Cristo de la Buena Muerte de Jaén saldrá en procesión extraordinaria por el centenario de la Hermandad
La Cena de Huelva aprueba por unanimidad el proyecto de su futuro manto procesional para la Virgen del Rosario
La Hermandad de la Defensión formaliza la cesión de su nueva Casa de Hermandad por un periodo de 30 años 



