Todo lo que debes saber de la procesión de la Virgen de los Dolores y del Rayo: itinerario, horario y banda

Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo volverá este domingo, 27 de septiembre, a recorrer las calles del Campo de la Verdad, en una jornada especialmente esperada después de varios meses alejada del culto a causa de la intervención de conservación y restauración a la que ha sido sometida. La imagen se encuentra ya dispuesta sobre su paso procesional en la parroquia de San José y Espíritu Santo, desde donde iniciará su salida a las 19:00 horas con el acompañamiento musical de la Banda de Música de El Saucejo (Sevilla).

La cita adquiere una dimensión singular por producirse apenas unos días después de la recuperación de la talla para el culto. El pasado 15 de septiembre, tras cerca de seis meses apartada de la veneración de los fieles, la Virgen del Rayo regresó al templo una vez culminados los trabajos desarrollados bajo la dirección de la restauradora Ana Infante de la Torre. Una intervención que ha permitido actuar sobre los problemas de conservación de la imagen, recuperar determinados elementos de su materialidad original y obtener, además, información que podría modificar sustancialmente el conocimiento existente sobre su antigüedad.

Un recorrido por el Campo de la Verdad

La procesión comenzará a las 19:00 horas desde el Paseo Cristo del Descendimiento y se adentrará en el itinerario previsto por la avenida de la Diputación, calle Virgen del Rayo y calle Fray Pedro de Córdoba, donde está previsto el paso de la comitiva en torno a las 19:30 horas.

Desde allí, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo continuará por Adalid, Tenerife y Doña Aldonza, para alcanzar aproximadamente a las 20:00 horas la calle Beato Henares. Posteriormente, el cortejo seguirá por la avenida de Cádiz y la calle Burgos, con paso previsto por este último punto en torno a las 20:30 horas.

La siguiente parte del recorrido llevará a la Virgen por la avenida Fray Albino, Bajada del Puente y calle Santo Cristo, donde la llegada se contempla alrededor de las 21:00 horas. La procesión continuará después por Virrey Moya, Segunda de Miraflores y Fernández de Córdoba, con paso previsto a las 21:30 horas.

En el tramo final, la comitiva alcanzará la plaza de la Iglesia para retomar posteriormente la avenida de la Diputación y encaminarse de nuevo hacia el Paseo Cristo del Descendimiento. La entrada de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo está prevista para las 22:00 horas, poniendo el cierre a una jornada especialmente significativa para la Hermandad del Descendimiento y para la devoción vinculada al Campo de la Verdad. La cuadrilla costalera estará mandada por uno de los capataces más importantes de la Córdoba cofrade: David Arce.

Una datación que puede reescribir su historia

Uno de los resultados más relevantes derivados de la restauración se encuentra en los análisis realizados sobre la talla. Estos estudios han situado provisionalmente su ejecución entre 1604 y 1606, aunque la datación todavía debe recibir la certificación definitiva y, por tanto, permanece pendiente de confirmación.

Si estos resultados fueran finalmente ratificados, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo pasaría a ser considerada la imagen mariana más antigua datada de Córdoba, una circunstancia de enorme trascendencia para el conocimiento histórico y artístico de la ciudad, además de para la propia devoción que durante generaciones ha permanecido vinculada al Campo de la Verdad.

La posible cronología situaría la realización de la imagen en los primeros años del siglo XVII, haciendo coincidir su materialidad con un periodo del que ya existen referencias documentales relacionadas con la devoción a la Virgen del Rayo. De hecho, la Hermandad del Descendimiento ha consultado documentación conservada en la parroquia de San José y Espíritu Santo en la que aparecen referencias a esta devoción alrededor del año 1605.

La coincidencia entre ese testimonio documental y la datación provisional obtenida mediante los análisis constituye uno de los elementos más significativos surgidos durante el proceso restaurador. Ambos caminos de investigación, el documental y el material, apuntan hacia un mismo horizonte cronológico y permiten profundizar en una devoción que cuenta con más de cuatro siglos de recorrido histórico y que ha permanecido estrechamente ligada al Campo de la Verdad.

Una intervención destinada a preservar la talla

La actuación dirigida por Ana Infante de la Torre no se planteó únicamente como una recuperación estética de la imagen. La restauradora explicó durante la presentación de los trabajos que la talla presentaba diferentes cuestiones que afectaban a su conservación y estabilidad, por lo que uno de los objetivos prioritarios fue intervenir sobre sus aspectos estructurales para garantizar su adecuada preservación.

Junto a esta labor de consolidación, los trabajos han permitido recuperar parte de la policromía original, especialmente apreciable en zonas como el rostro y las manos. La intervención ha posibilitado así devolver a la imagen determinados valores relacionados con su aspecto primitivo, siempre dentro de una actuación centrada en la conservación de los materiales originales.

Especial relevancia adquiere también la recuperación de las manos originales de la imagen, elementos primitivos que aportan información sobre su concepción artística y constituyen uno de los vestigios materiales de mayor interés conservados en la talla.

El resultado final conjuga, de este modo, la necesaria actuación sobre la estructura de la imagen con la recuperación y puesta en valor de elementos pertenecientes a su materialidad original. Al mismo tiempo, el proceso ha proporcionado nuevos datos que permiten abrir una línea de investigación sobre la cronología de una imagen cuya ejecución podría situarse en los primeros años del siglo XVII.

La presentación de la restauración

El regreso de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo fue presentado en la propia parroquia de San José y Espíritu Santo, en un acto en el que participaron el hermano mayor de la Hermandad del Descendimiento, Manuel Millán Díaz; la restauradora responsable de la intervención, Ana Infante de la Torre; y el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes Lopera.

Durante su intervención, Fuentes destacó el trabajo que las hermandades desarrollan a lo largo de todo el año para conservar y poner en valor el patrimonio artístico y religioso que custodian. Asimismo, expresó su agradecimiento a las corporaciones cofrades por la labor que realizan y por su compromiso con la preservación de obras de relevancia patrimonial como la Virgen del Rayo.

La restauración ha contado con la colaboración de la Diputación de Córdoba, en el marco de la Convocatoria de Subvenciones en Régimen de Concurrencia Competitiva para la Restauración de Patrimonio Cofrade de la Provincia de Córdoba correspondiente al ejercicio 2025.

El proyecto ha contado con un presupuesto total de 11.615,77 euros, mientras que la institución provincial ha aportado el 80 % del coste mediante una subvención de 9.292,62 euros.

Una devoción recuperada por la Hermandad del Descendimiento

La vinculación contemporánea de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo con la Hermandad del Descendimiento se sitúa en 2020, cuando la imagen regresó a la corporación después de la disolución de la hermandad que hasta entonces había mantenido su culto.

Su reincorporación permitió recuperar para la Hermandad una devoción profundamente arraigada en el Campo de la Verdad y propició el retorno de la imagen al templo con el que históricamente había estado vinculada.

La relación entre la Virgen del Rayo y la Hermandad del Descendimiento, además, cuenta con antecedentes en los primeros años de la propia corporación. La imagen llegó a procesionar junto al Santísimo Cristo del Descendimiento, dejando constancia de un vínculo que forma parte de la historia de la hermandad.

Desde aquel regreso en 2020, la corporación ha impulsado una labor dirigida a la recuperación, conservación y puesta en valor de esta antigua devoción mariana. La restauración recientemente concluida constituye uno de los hitos principales de ese proceso, tanto por la intervención realizada sobre la talla como por los nuevos datos obtenidos acerca de su posible cronología.

Veneración extraordinaria y triduo antes de la salida

El regreso al templo estuvo acompañado por distintos actos de culto. El 16 de septiembre, apenas un día después de su retorno, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo permaneció expuesta en veneración extraordinaria en la parroquia de San José y Espíritu Santo.

Aquella jornada permitió que hermanos, fieles, devotos, vecinos del Campo de la Verdad y cuantos cordobeses quisieron acercarse contemplaran nuevamente la imagen después de casi medio año apartada del culto. Fue también la primera ocasión para apreciar directamente los resultados de la restauración, incluida la recuperación de parte de la policromía original y de las manos primitivas.

Posteriormente, entre los días 17 y 19 de septiembre, se desarrolló el triduo dedicado a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo. Cada jornada incluyó el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía, dando continuidad a los cultos tras la recuperación de la imagen y preparando su regreso a las calles.

La Virgen del Rayo vuelve a las calles

Todo desembocará este domingo 27 de septiembre, cuando Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo vuelva a salir desde San José y Espíritu Santo a las 19:00 horas. La procesión permitirá contemplar nuevamente sobre su paso una imagen que acaba de culminar una restauración de especial relevancia tanto por sus resultados materiales como por la información histórica obtenida durante el proceso.

La Banda de Música de El Saucejo (Sevilla) pondrá el acompañamiento musical a una salida que representa la culminación de un periodo marcado por la intervención sobre la talla y por la recuperación de una devoción profundamente vinculada al Campo de la Verdad.

La actuación ha permitido garantizar la conservación de la imagen, recuperar elementos originales de especial interés y ampliar el conocimiento disponible sobre una advocación cuya documentación conocida ya apuntaba hacia los primeros años del siglo XVII.

A falta de la certificación definitiva de los análisis, la posibilidad de que la talla fuera ejecutada entre 1604 y 1606 abre una perspectiva histórica de singular importancia. En sus propios materiales podría conservarse el testimonio de más de cuatro siglos de devoción cordobesa, mientras su reciente restauración ha contribuido a revelar nuevas claves sobre un pasado estrechamente ligado a la parroquia de San José y Espíritu Santo y a las generaciones del Campo de la Verdad.