Córdoba, La Chicotá de Nandel, Sevilla, 💙 Opinión, 🎶 Pentagrama

Todo por la música

No hace mucho tiempo, aunque ahora parezca impensable, la música era algo tan casual a veces, como de poca aportación a nuestros cortejos procesionales. ¿Quién se paraba a pensar en la música a la hora de preparar una salida? Si, quizá cuando ya los preparativos estuvieran avanzados, alguien caía en el tema que nos ocupa, y con meramente una llamada, sin preguntar, o atender preguntas, estaba el tema solucionado. Poca negociación por parte de los músicos, pero quizá menos interés por ellos en la parte contratante.

Los tiempos han cambiado. Hay ahora hermanos mayores, que al preguntarle por qué banda llevaba su Hermandad allá en los años 80, no sabe, no contesta, o refiere una retahíla de nombres, por si en algún casual se acierta. Nombres que lo mismo, no han pisado en la vida la plaza de su Hermandad o el barrio en la que reside.

Hoy tenemos músicos que han dejado la humildad colgada en un perchero que ya tiene hasta tres dedos de polvo. Tenemos formaciones que eran, fueron, pero que a día de hoy, suenan, pero han perdido totalmente su prestigio. Otro día, hablaremos de lo que es prestigio y lo que es calidad. El momento actual o una trayectoria. El respeto a esa trayectoria, o como ahora se lleva a gala, yo pago, yo mando, y ya entramos en la guerra entre Hermandad-Banda, que normalmente, no termina para bien en ninguno de los casos, ni para ninguno de los intervinientes.

Este artículo podría extenderse hasta cálculos inimaginables, podría contar historias, vivencias propias, contadas, de hechos pasados, no tan desfasados en el tiempo, pero me centraré en la importancia a día de hoy en la contratación de Bandas por parte de las Hermandades, y otra cosa que también es importante, la importancia de tener este u otra marcha dedicada a Nuestros Titulares.

Cuando antiguamente se pensaba en contratar una banda, siempre la solución era la misma, quizá la más cómoda, o no sabemos si incluso, la más acertada. Esta solución no era otra que, la del año anterior, vamos a llamarlos y a solucionar el tema. Más bien, una solución rápida, porque total, tampoco nos vamos a enrocar en un tema sin importancia alguna.

Era una persona la encargada de dicho trato con las bandas, quizá, el único entre una maraña de hermanos que sin youtube, sin terceros negociantes ofrecedores de formaciones musicales, tenía el suficiente conocimiento para dar con la tecla, no perder el estilo, e igualar o incluso mejorar lo que la Hermandad ofrecía musicalmente a sus Titulares.

A día de hoy, tenemos tantos ilustrados en la materia, como analfabetos musicales. No son pocos, ni los unos, ni los otros, pueden hacer la prueba en cualquier momento. Pongan trampas, hagan preguntas, y no tienen por qué ser rebuscadas entre el segundo o el tercero de carrera musical, el ignorante patina fácilmente.

Hay personas, que no se consideran entendidas, pero que ven cómo poco a poco se van oscureciendo en comparación con otras que salen a la luz, que deciden, sin ninguna lógica, pero que poco a poco tienen más voz y más voto, y que normalmente, siempre acaban fundiéndose de tanta luz y foco, y se vuelve al que sabe, aunque no vaya de entendido, en cuanto a formaciones musicales.

A veces, las personas que no van de entendidos, son los que mejor incluso concuerdan en las negociaciones con las formaciones musicales. No es ni preciso ni considerado de tener categoría, mandar a negociar a un cazurro o a alguien que pueda dejar a la Hermandad a los pies de los caballos. Entre bandas todo se sabe, y las bandas, todas se las saben. Nunca quieran engañar a una banda, saldrán trasquilados, ya se lo aviso, aunque parezca que es si, luego será no, y aunque parezca que no es, luego resultará ser, siempre y cuando, y cómo, la banda tenga programado.

Se echa en falta ese cariño entre Hermandad-Banda de toda la vida. En nuestra ciudad, podemos encontrar ese amor en Pasión con la Esperanza, que además lleva su propia formación musical para el Palio. No quiero poner más ejemplos, porque este es simple y llano para que entiendan a qué me refiero. Lealtad por cada parte, y buenas relaciones institucionalmente, y aunque falte por desgracia Pepe Ávila, el amor sigue irrompible entre los jienenses y la Hermandad.

A día de hoy hay un mercadeo que asusta, que da asco a veces, que en otras ocasiones, se convierte en portadas y portadas de medios, sean o no de temática cofrade, o sean o no impresos o digitales. Miren por ejemplo a esa ciudad donde tantos se han fijado, donde otros se siguen fijando, y el revuelo de, como dicen ellos, las formaciones musicales que están llegando desde sus autovías. Quizá, estén equivocados, y no es que haya que estar atento a que no entre nadie de fuera, si no, por qué hay formaciones o los motivos de esas formaciones a dejarse adelantar en la autovía, encontrando otras la entrada hacia barrios como Nervión.

Mientras hay formaciones que han conseguido encontrar el camino, cambiando de carril, poniendo sus intermitentes, aunque vengan de fuera, hay bandas de Sevilla que siguen dando vueltas perdidas entre la S-40, la S-30, y ni con los sonidos de claxon ni con los fogonazos de los camiones con las luces largas en la noche, han rectificado, mejorado, o aprendido cuál es el camino. No hay que desear que nadie se estrelle en el trayecto, más bien, tener un coche bien armado de extras, de recursos, un buen motor, y un buen gps, y así, no perderse nunca el camino.

En lo de los estrenos de marchas, ya es flagrante el tema de la abundancia, la calidad mermada de las mismas, y las tres o cuatro marchas por estilo a destacar anualmente. Antes un estreno de marcha era de relumbrón, ahora, es de mera paja, y cada vez más paja, que suena, pero nada dice, no emociona, y a veces, ni pega ni es merecedora de crítica alguna.

Pero, ¿y la importancia de tener una marcha a nombre de mi Titular? El otro día, comentaba con un Hermano Mayor, que para los compositores, los músicos, las marchas tienen nombre porque tienen que saber diferenciar a unas de otras. La música, es música, y no son para ningún titular, la música es para el pueblo, y sobre todo, para el costalero.

No sé de ningún compositor que componga pensando en ninguna Virgen, en ningún Paso de Misterio, y no se líen, ese compositor tiene cuatro o cinco obras de cuando aflora la inspiración, las cuales hizo mirando al reloj de cuco de su salón, o simplemente, a las orillas del río de Fuengirola cuando desemboca en el mar. Luego, estas marchas llevan un nombre y otro, incluso, hasta se convierten en himnos cantados, himnos claro está, que llevan letra y que es compuesta sobre la música, puesto que les repito, no estaba esa música hecha para aquí o allá, este u otro Titular de ninguna Hermandad.

Lar marchas militares, también comentaba con este Hermano Mayor, se hicieron para marchar, desfilar los ejércitos, y las marchas de Semana Santa, llevan ese fin, que los costaleros marchen, puedan andar a la música, al compás.

Si conocen a alguien que asegure que el compositor de la Marcha “Pasan los Campanilleros” o “Campanilleros” como es conocida por el pueblo, la realizó para que la Esperanza de Triana levantara “a la música”, les ruego me lo presenten, les podré poner ya un claro ejemplo de inculto musical, o de gran inventiva. Aunque no crean, seguramente la inventiva, o las ganas de soñar de algunos, hagan de él un entendido a todas luces, mientras, los que no son entendidos, pero saben de qué va esto de la música en nuestra Semana Santa, vivirán en la oscuridad, hasta que se fundan los plomos del iluminado, que a su vez, se habrá fundido, coloquialmente hablando, tanto la economía de su Hermandad, como el estilo de la misma.

La importancia del todo por la música se acrecenta en nuestros días, al igual que los falsos profetas, las modas, los que traen las modas, los que tienen esta u otra idea, todas desastrosas, y si se fijan, no he hablado nunca de qué opinan los músicos, los de carrera, los que tienen ese don, los que viven en el mundo musical que otros están manchando con vejaciones al género de la Semana Santa, con auténticas ordinarieces, de poca clase. Pero es que yo, como he conocido y conozco a algunos, prefiero hablar de lo que ocurre, en vez de su opinión, yo la sé, y la comparto, pero, ¿qué Hermanos Mayores quieren saber la opinión de los músicos? ¿Les ha preguntado alguien?

Vivimos en el todo por la música sin el músico, crecemos en joyas artísticas, a veces ninguneando a los artistas que alguna vez nos ayudaron incluso perdiendo dinero, pero que ya no están de moda, vivimos arrasando porque tenemos el poder, decidimos sin saber de nada de lo que decidimos, y así, todo lleva hacia el camino de que todo será por la música, o por cualquier tema, pero nunca será ni todo por mi Hermandad, ni por supuesto, todo por mis hermanos.

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