Y llegó la noche mágica de la Semana Santa. La noche más esperada del año. La noche de la Esperanza. La noche donde el Gran Poder de Cristo se hace presente en las calles de Sevilla. La noche donde Jesús el Nazareno fue apresado para, posteriormente, ser crucificado. La noche.
Sin embargo, también es una jornada marcada por los retrasos, los cruces y los desajustes, que este año contempla varias modificaciones en pro de solucionar los problemas que sufre la Madrugada del Viernes Santo. De este año, todas y cada una de las hermandades han modificado sus itinerarios, a excepción de la Esperanza de Triana. Tras la acertada decisión de configurar una Carrera Oficial a la inversa el Martes Santo, cuyo experimento ha tenido la mejor de las respuestas, toca a la Madrugá evidenciar las consecuencias de los últimos cambios producidos para ver qué conflictos se solucionan y cuáles, sin los hay, quedan por resolver.

La Madrugá en Sevilla comienza a medianoche, cuando a las doce en punto sale la Cruz de Guía de La Macarena. Sin embargo, no es hasta la 1:15 horas cuando El Silencio pide la venia en La Campana. La Madre y Maestra estrena este año dos ciriales en el cortejo del Señor, obra de Villareal, y una bandera asuncionista con su correspondiente juego de varas para el cortejo de Virgen, realizada por Santa Bárbara y Villareal. Este año, la hermandad modifica su itinerario de vuelta, pasando por Jesús del Gran Poder, Las Cortes, Plaza de la Gavidia, San Juan de Ávila, Sor Vicenta María, Alfonso XII y El Silencio. Este cambio facilitará el paso del Calvario por Alfonso XII en la ida a Carrera Oficial. La hermandad más estricta y correcta de la Semana Santa es un deleite para todos los sentidos y para todos los públicos en cualquier punto de su recorrido, aunque el momento más especial se vive en la salida de la cofradía. También es digna de ver en el tramo que va desde Francos hasta Cuna.
El Gran Poder, por su parte, estrena cuatro nuevas jarritas entrevarales, realizadas por Hermanos Marmolejo y donada cada una por una familia hermana distinta. También este taller ha restaurado las cantoneras de la cruz de salida del Señor, que han sido doradas nuevamente y repuestas las amatistas perdidas. Este año la hermandad elimina el rodeo por la Plaza del Triunfo y cambia el itinerario de regreso, discurriendo por Cardenal Cisneros, Jesús de la Vera Cruz, Baños, Cardenal Spínola y Plaza de San Lorenzo. Sobras las palabras para describir el transcurrir de la cofradía durante todo el itinerario, cobrando gran emoción y esencia su paso por la Plaza de Molviedro y por la Plaza del Museo hasta su entrada en la basílica.
La Macarena, la hermandad más numerosa de cuantas procesionan en la Semana Santa de Sevilla, con una nómina de nazarenos que superan los tres millares, no contempla estrenos para 2018, a excepción del cambio del equipo de capataces. También la corporación de la Resolana ha modificado su itinerario en pro de contribuir al arreglo de los problemas de la jornada. De este modo, además de no cruzar el Arco de la Macarena en su salida -aunque sí atravesará por vez primera la Plaza de la Esperanza Macarena-, el recorrido de vuelta queda de la siguiente manera: Placentines, Alemanes, Álvarez Quintero, Argote de Molina, Placentines, Francos, Chapineros, Álvarez Quintero, Villegas, Cuesta del Rosario, Jesús de las Tres Caidas, Alfalfa, Odreros , Boteros, Sales y Ferré, Plaza del Cristo de Burgos (lado izquierdo), Imagen y Santa Ángela de la Cruz. La corporación elimina así su tradicional saludo en la Iglesia de la Anunciación, cuya rendición de honores se remonta al auxilio de este templo a La Macarena durante la Guerra Civil. Los lugares más recomendables para ver esta hermandad es las cuestas del Bacalao y del Rosario, Santa Ángela de la Cruz y Feria, amén de la salida y entrada de la cofradía. Durante la estación de penitencia sonará la nueva marcha Alea iact est, de David Moya.
Por su parte, El Calvario adelanta su salida en 10 minutos (3:30 horas), modificando el itinerario de ida, a saber: Cristo del Calvario -efectuará la salida por la puerta de esta calle-, Canalejas, Gravina, Pedro del Toro, Miguel de Carvajal y Plaza del Museo, para llegar a Carrera Oficial a través de Alfonso XII. La Plaza del Museo, el Arco del Postigo y la entrada son los lugares emblemáticos para ver el recogimiento y austeridad de esta cofradía. La hermandad no contempla estrenos en 2018.

También la Esperanza de Triana, que este año sólo presenta como novedad la restauración del Cristo de las Tres Caídas, adelanta su salida, en 10 minutos (1:50 horas). La corporación celebra este año el 600 aniversario del origen de la devoción a la Esperanza de Triana, por lo que se encuentra inmersa en un Año Jubilar, aunque por el momento no se contempla ninguna salida extraordinaria. Este año, la hermandad cuenta con una nueva marcha, titulada Al verlo pasar y compuesta por Manuel Alejandro González Cruz. Los lugares más recomendables para ver la cofradía son las calles Rioja y O’Donell, a la ida, y el Postigo y las capillas del Baratillo y de la Estrella, a la vuelta. Pero es en el barrio de Triana donde se viven los momentos más especiales de la cofradía, donde se presencia en primera persona el fervor y la emoción de todos los vecinos del arrabal sevillano a ambos titulares.
Los Gitanos tampoco presentarán estrenos para su próxima estación de penitencia. Dada su posición en último lugar, es la cofradía más afectada de la jornada, que este año modifica el recorrido de ida a Carrera Oficial, discurriendo por Verónica, Butrón, Puerta del Osario, Matahacas, Plaza de San Román, Peñuelas, Doña María Coronel y Dueñas. La hermandad recupera así su paso por la Parroquia de San Román, su sede canónica desde el siglo XIX hasta 1999. Es una cofradía digna de ver durante todo el itinerario, si bien los lugares de interés para presenciar su tránsito será el paso por la Parroquia de San Román, el Palacio de Dueñas o el Convento de Santa Ángela de la Cruz. A la vuelta, es recomendable ver la cofradía por la Cuesta del Rosario, así como la entrada al templo, donde se escuchan varias saetas. También David Moya ha compuesto una marcha para el Cristo de los Gitanos, titulada Señor ten Piedad.





