Todos los detalles de María Santísima de los Remedios

La archicofradía de las Siete Palabras vivió el pasado 8 de septiembre, día de la Natividad de la Virgen, una jornada de especial relevancia con la reposición al culto de María Santísima de los Remedios. La imagen, retirada el pasado mes de mayo, ha permanecido durante cuatro meses en el taller del restaurador Pedro Manzano, donde se desarrolló un minucioso trabajo aprobado previamente en el cabildo de hermanos celebrado en enero.

Una intervención decisiva

El proceso se dividió en dos ámbitos de actuación. En primer lugar, se llevó a cabo una labor conservativa que permitió solventar daños de carácter estructural, consolidar fisuras y estabilizar ensambles. También se retiraron elementos metálicos que ponían en riesgo la integridad de la talla. En segundo lugar, la fase restauradora se centró en la restitución estética: se fijaron los estratos polícromos amenazados de desprendimiento, se limpió la encarnadura y se reintegraron lagunas de estuco y policromía.

Uno de los aspectos más destacados fue la sustitución de los antiguos brazos articulados por otros de madera de sapelli, diseñados con sistema multidireccional. Además, se reforzaron los mecanismos de fijación de las manos, del armazón del candelero, de la unión al paso procesional y de la propia corona.

Presentación a los fieles

Ese mismo lunes, a las 17:30 horas, la Virgen pudo ser contemplada por hermanos y devotos en el altar mayor de la parroquia de San Vicente. La disposición sobre una peana facilitaba su visión desde todos los ángulos, mientras que los blandones y centros florales completaban la escena. La imagen vestía el manto bordado por Celestino Rodés, forrado con un tejido antiguo de seda blanca, y fue presentada con sencillez por el vestidor Joaquín Gómez Serrano, de manera que el público pudiera apreciar con nitidez el resultado de la restauración.

Celebración litúrgica

A las 21:00 horas se celebró la solemne misa en honor de la Virgen, presidida por el párroco de San Vicente y director espiritual de la hermandad, el Rvdo. D. Carlos Coloma. Durante la homilía, el sacerdote invitó a los fieles a reflejar en su vida las virtudes de María, como la oración, la humildad y la sencillez.

La ceremonia incluyó la jura de nuevos hermanos, quienes recibieron la bienvenida del hermano mayor, recordándoles que en la corporación encontrarán siempre un hogar abierto y fraterno.

Un cierre fraternal

Finalizados los cultos, la hermandad abrió las puertas de su casa para compartir un ágape de convivencia, punto de arranque del nuevo curso cofrade. De este modo, el regreso de María Santísima de los Remedios no solo supuso la recuperación material de la imagen, sino también un hito espiritual y comunitario en la vida de la corporación de San Vicente.