Presentado en sociedad el Magno Vía Crucis de la Diócesis de Córdoba: una manifestación histórica de fe, arte y religiosidad popular
El Cristo de San Álvaro presidirá el acto que será retransmitido en directo por Canal Sur Televisión
La ciudad de Córdoba se prepara para vivir una jornada de excepcional trascendencia espiritual y simbólica con motivo del VI centenario de la instauración del primer Vía Crucis de Occidente en Scala Coeli, el convento que acogiera la vida y el legado del beato Álvaro de Córdoba, en la marco del Jubileo de la Esperanza, convocado por el Papa Francisco. El próximo 11 de octubre de 2025, el corazón de la diócesis será testigo de un magno acontecimiento que unirá historia, religiosidad popular y contemplación mediante la celebración de un Vía Crucis extraordinario que recorrerá las principales escenas de la Pasión de Cristo, según las meditaciones del beato cordobés y también conforme al piadoso itinerario propuesto por San Juan Pablo II.
Bajo esta premisa, el Salón del Trono del Obispado de Córdoba ha acogido este jueves la presentación oficial de un acontecimiento sin parangón que se perfila ya como uno de los hitos más relevantes de la religiosidad popular cordobesa en las últimas décadas. Concebido como una epifanía pública de la fe, el evento reunirá en un mismo recorrido a imágenes provenientes de numerosos municipios de la provincia, integrando en un mismo pulso devocional el rico mosaico patrimonial de la diócesis.
El acto ha sido conducido por el comunicador Antonio Márquez Flores, quien ejerció de maestro de ceremonias, introduciendo a los distintos intervinientes en una presentación que destacó por su carácter coral y su cuidada solemnidad. Las autoridades civiles intervinieron en primer lugar, subrayando el respaldo institucional a una iniciativa que, sin dejar de estar firmemente anclada en lo espiritual, trasciende su naturaleza religiosa para proyectarse en los ámbitos de la cultura, la identidad colectiva y el turismo patrimonial.
El delegado diocesano para las hermandades y cofradías, Pedro Soldado Barrios, profundizó en la dimensión pastoral del Magno Vía Crucis, enfatizando su condición de acto de comunión eclesial y su potencial como herramienta evangelizadora. En sus palabras, este evento se convierte en una contemplación pública del Misterio de la Cruz, destinada a convocar a toda la diócesis en torno al rostro doliente de Cristo, redentor de la humanidad. Y ha subrayado que será un acto de fe, un acto de piedad, un hito para mostrar nuestra cultura, para poner en valor nuestra ciudad y nuestros pueblos y un acto para acoger a los que lleguen.
Entre las numerosas autoridades que han asistido ha destacado la presencia del presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes; el alcalde de la capital, José María Bellido; y el concejal de Fiestas y Tradiciones, Julián Urbano; el delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía, Adolfo Molina. Además de ediles y alcaldes de las poblaciones de la provincia que cuentan con imágenes participantes.
En Canal Sur, «la nuestra»
Molina ha asegurado que se va a a vivir un «momento histórico» para enseñar quiénes somos y ahí estará la Junta de Andalucía. Ala par que ha avanzado que están trabajando para que la televisión pública pueda enseñar a Andalucía, en abierto, lo que va a ocurrir en Córdoba. Nombrando a Canal Sur como «la nuestra».
«Los mejores cofrades del mundo»
Fuentes ha subrayado que «fuimos los primeros y vamos a seguir siendo los únicos», en referencia a la primera Magna y ha afirmado que «somos los mejores cofrades del mundo». Y ha catalogado la Magna como un momento «crucial», lo que le ha servido para repasar la implantación del primer vía crucis de Occidente, por parte del Beato Álvaro de Córdoba. Y ha manifestado que no hay que tener complejos a la hora de organizar acontecimientos de este calibre. Y ha alentado a que «miremos al futuro con esperanza, respetando al cristianismo que a todos nos une».
Vídeo promocional
Por su parte, el alcalde ha confirmado que Canal Sur retransmitirá la Magna y ha puesto en valor que se trata de una cita con la historia y con la fe, que reivindica el papel de Córdoba a través del Beato. Así como que será un punto de encuentro de religiosidad, pero también el patrimonio de nuestras hermandades. Tras la intervención de Bellido, el presentador ha dado paso a un vídeo promocional realizado por La Sangre y la Gloria, locutado por José Antonio Luque, la voz durante décadas de Paso a Paso de Canal Sur.
Un cartel simbólico y plural
Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la presentación del cartel anunciador, firmado por Rafael Laureano, reputado pintor sevillano especializado en arte sacro. Introducido por Sarai Herrera, vocal de Arte de la Agrupación, el autor desgranó los elementos simbólicos de su obra, cuya riqueza plástica encierra un denso mensaje teológico. Acompañó su intervención un vídeo en formato flash, que recoge en imágenes el proceso creativo de esta pieza concebida como umbral visual del Magno Vía Crucis.

El cartel oficial del Vía Crucis Magno de Córdoba 2025, realizado por el artista Rafael Laureano, se erige como una obra de profunda carga simbólica, técnica y espiritual. Confeccionado en una variedad de técnicas —acrílico, óleo, grafito, spray, tinta, terciopelo, orfebrería, cristal, madera cortada con láser y un marco antiguo—, sobre papel italiano y tabla, el cartel se presenta como una síntesis visual de enorme complejidad conceptual, al servicio de un acontecimiento histórico para la religiosidad cordobesa.
La imagen central es San Álvaro de Córdoba, el dominico que trajo el Vía Crucis a la ciudad hace ahora seis siglos. Laureano lo representa a partir del busto conservado en Scala Coeli, reinterpretado artísticamente. Sobre su pecho, el santo porta un relicario con una piedrecilla de Scala Coeli y un fragmento de madera de Tierra Santa, elementos que simbolizan la unión espiritual entre el origen geográfico de la devoción y su arraigo en Córdoba. Como es tradicional, porta una cruz en una mano, mientras que las flores que suelen acompañar su iconografía aparecen en forma de estampado floral que invade la parte central de la obra.
El fondo de la composición simula un grabado de Córdoba, con la sierra al fondo —evocación del convento de San Álvaro—, desde donde simbólicamente desciende hasta la Catedral en esta efeméride. La composición se encuadra dentro de un marco trapezoidal coronado por una cruz, referencia clara a los múltiples vía crucis que jalonan la geografía sacra de la provincia: parroquias, ermitas, basílicas o la misma Catedral. Este marco, casi arquitectónico, ofrece también una lectura visual del carácter universal del Vía Crucis, unido en esta ocasión por la efeméride del beato cordobés.
En la zona inferior, sobre un fondo de color tomado de la bandera de la ciudad, se inserta la palabra “Córdoba” en una tipografía única: cada letra está formada por los nombres de los pueblos que participarán en el acto del 11 de octubre, subrayando el carácter diocesano y provincial del acontecimiento. Sobre esta inscripción se disponen las ocho estaciones del Vía Crucis de San Álvaro, estableciendo así una relación directa con el histórico ejercicio espiritual que marcó el inicio de esta devoción en España.
La obra, además de rendir homenaje al Beato Álvaro, incorpora referencias al Vía Crucis de San Juan Pablo II y al Año Jubilar de la Esperanza, integrando a las distintas advocaciones de María que estarán presentes, incluida la Virgen de los Dolores. Laureano logra así un complejo entramado iconográfico que resume seis siglos de piedad popular, en un cartel que conjuga tradición, modernidad, técnica mixta y una profunda lectura teológica.
Con esta pieza, Rafael Laureano regresa a Córdoba, ciudad que considera su segundo hogar tras su estancia en la Fundación Antonio Gala, y ofrece una obra que pretende ser más que un cartel: un espejo espiritual del Vía Crucis que Córdoba celebrará como hito de fe y cultura.
Estructura organizativa: recorridos, horarios y cortejos
La intervención más extensa corrió a cargo de Manuel Murillo, presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, quien expuso con rigor los aspectos organizativos esenciales del evento. Cada hermandad iniciará su recorrido desde su sede canónica o, en el caso de las provenientes de la provincia, desde el templo asignado, incorporándose posteriormente al itinerario común. Cada cofradía llegará hasta el punto de encuentro, situado en Amador de los Ríos, acompañada por la banda que haya contratado. En cuanto a la música que acompañará el recorrido oficial, habrá música común. Los itinerarios parciales han sido diseñados por la Agrupación de Cofradías, en función de criterios de organización, fluidez y seguridad, siempre de acuerdo con el CECOP. Los pasos accederán al itinerario oficial por Doctor Fleming y La Ronda de Isasa (La Ribera), mientras que la salida del recorrido común se efectuará a través de las calles Cardenal González y San Fernando, buscando evitar aglomeraciones y facilitar el tránsito.
El itinerario común de la procesión extraordinaria, que estará presidido por el Cristo de San Álvaro, que saldrá a las 18:00 desde San Basilio y se entronizará en el cruce de Amador de los Ríos y Torrijos, se iniciará en la calle Amador de los Ríos, para continuar por Torrijos y Cardenal Herrero, accediendo por la Puerta del Perdón al Patio de los Naranjos y a la Santa Iglesia Catedral por la Puerta de las Cofradías. Las cofradías que no se queden en el templo Mayor de la diócesis abandonarán el Patio de los Naranjos por la Puerta de Santa Catalina. El inicio formal del acto a las 18:30 horas, momento en que la primera cofradía cruzará el umbral del casco histórico y se prolongará hasta las 23:25, cuando el último paso en acceder al recorrido común, el de Nuestro Señor Resucitado, llegue a la Puerta de las cofradías. Además, Murillo ha desgranado los recorridos parciales de cada hermandad, adaptados a las singularidades logísticas de sus traslados, los horarios de salida y regreso de cada corporación desde sus respectivos templos.
Por Fleming accederán el Cristo de las Aguas de Palma del Río, la Sagrada Cena, el Huerto de Cabra, la Columna de Priego, Afligidos de Puente Genil, Pasión de Córdoba, las Angustias de Montoro, la Esperanza del Valle, la Paz y Esperanza, el Huerto de Córdoba, el Perdón, la Redención, la Columna de Lucena, Coronación de Fernán Núñez, el Caído de Aguilar, la Expiración de La Rambla, la Conversión, los Dolores y el Resucitado, accediendo por la Ronda de Isasa todas las demás.
El cortejo procesional estará integrado por una cruz de guía acompañada por un máximo de cuatro personas, veinticinco parejas de cirios, el estandarte corporativo y cuatro escoltas, una presidencia formada por un máximo de quince integrantes y el cuerpo de acólitos. En total Murillo ha estimado que se pondrán en la calle unos 3500 músicos, en torno a 2500 participantes en los cortejos y otros tantos costaleros.
Atención al público, accesibilidad inclusiva, música original y voluntariado joven
Entre los datos prácticos, se ha anunciado la ubicación de una zona reservada en la calle Almanzor, la activación de una plataforma de venta de localidades, disponibles a partir de la primera semana de julio y precios que oscilarán entre 22 y 35 €, IVA incluido, y el desarrollo de una aplicación oficial para dispositivos móviles, además de la edición de libretos y catálogos informativos, elaborados en colaboración con FOCOCOR y la vocalía de Arte.
Uno de los anuncios más significativos ha sido la composición de una marcha procesional original, concebida específicamente por Manuel Roldán Roldán para el Magno Vía Crucis y cuya producción audiovisual será presentada en breve. Asimismo, se informó de la distribución de camisetas identificativas para los costaleros participantes, como expresión tangible de unidad y pertenencia.
Murillo también ha subrayado la implicación del voluntariado juvenil de las hermandades, así como la colaboración de la Fundación La Caixa, que ofrecerá personal de apoyo para asistir al público con necesidades específicas, reforzando el carácter inclusivo, humano y solidario del evento.
El Magno Vía Crucis no se limita a su dimensión procesional, sino que se insertará en una programación cultural paralela, cuya relación y localizaciones fueron detalladas durante el acto. Estas actividades buscan extender la proyección evangelizadora del evento a distintos ámbitos sociales, mediante conferencias, exposiciones y espacios de reflexión.
Antonio Jesús García Montes, responsable del área de Comunicación, ha presentado la estrategia informativa del Magno Vía Crucis, que incluirá programas audiovisuales temáticos centrados en cada hermandad participante, con el objetivo de reforzar la narrativa común del acontecimiento. Se ha dado a conocer el hashtag oficial del evento, #MagnoVCOR25, que servirá como eje vertebrador de su presencia en redes sociales y plataformas digitales.
Una clausura con mirada contemplativa
El acto concluyó con las palabras del Deán-presidente del Cabildo Catedral, quien invitó a vivir esta cita como una ocasión privilegiada para el encuentro personal con Cristo crucificado, en el corazón de Córdoba y desde la experiencia profunda del Misterio Pascual. Concluyó evocando el carácter espiritual de esta convocatoria, que funde en un solo gesto devoción popular, arte sacro y liturgia viva, y que quedará grabada en la memoria histórica y espiritual de la diócesis.
Así, Córdoba se dispone a acoger una jornada singular, en la que la Pasión del Señor recorrerá las calles como signo visible de comunión eclesial y como testimonio artístico y espiritual de un pueblo que se reconoce, una vez más, a los pies de la Cruz.
Un Vía Crucis coral que recorrerá la historia, la geografía y la espiritualidad de la provincia de Córdoba
La solemne conmemoración estará estructurada en cuatro bloques temáticos, articulados no solo en torno a las estaciones del Vía Crucis, sino también en base a las hermandades y localidades que se suman a esta celebración, muchas de las cuales representan a los pueblos de la provincia en un encuentro sin precedentes. La celebración contará con la destacada participación de pueblos como Palma del Río, Cabra, Priego de Córdoba, Fernán Núñez, La Rambla, Montilla, Lucena, Puente Genil, Pozoblanco, El Carpio, Montoro y Aguilar de la Frontera, cuyos pasos y titulares aportarán un testimonio coral de fe y tradición.
El primer bloque rendirá homenaje a las hermandades más directamente vinculadas con la figura del beato Álvaro de Córdoba y con la devoción al ejercicio del Vía Crucis. Así, estarán presentes imágenes procedentes de Palma del Río, Pozoblanco y Córdoba capital, como el palmeño Santísimo Cristo de las Aguas, el pozoalbense Cristo de la Caridad, Nuestro Padre Jesús del Calvario, la Hermandad de la Sagrada Cena o la histórica Hermandad de las Angustias, corporaciones que encarnan una profunda raigambre penitencial y devocional.
El segundo bloque será una relectura del Vía Crucis conforme a la visión espiritual del beato Álvaro. Ocho estaciones representarán los momentos más significativos de la Pasión, desde la Oración en el Huerto, encarnada por la imagen homónima de Cabra, hasta el Descendimiento y la Piedad, representada por la dolorosa de las Angustias de Montoro. En ese trayecto pasional figurarán también imágenes procedentes de Priego de Córdoba, Puente Genil, Montilla y la propia capital, cuyos titulares —como el Señor de la Pasión o el de la Coronación de Espinas— protagonizarán un discurso iconográfico profundamente coherente y meditativo.
El tercer bloque, enmarcado en el espíritu del Jubileo 2025, bajo el lema “Peregrinos de esperanza”, pondrá en el centro la figura de la Virgen María como guía y consuelo en medio del dolor y como aurora del triunfo pascual. Dolorosas como María Santísima de la O, la Esperanza del Valle, la Esperanza y la Paz y Esperanza evocarán el rostro maternal de la Iglesia y la esperanza activa de los fieles en medio de un mundo herido.
El cuarto y último bloque estará dedicado al Vía Crucis propuesto por San Juan Pablo II, que introduce estaciones bíblicas ausentes en la tradición clásica pero de profundo contenido evangélico. En este recorrido participarán imágenes de numerosas hermandades cordobesas, tanto de la capital como de la provincia. Se sucederán escenas como la traición de Judas, la comparecencia ante Anás, la condena por el Sanedrín y Pilato, así como los momentos culminantes de la Pasión: la Crucifixión, la Promesa al Buen Ladrón, la presencia de María al pie de la Cruz y la Sepultura. Este itinerario culminará con la decimoquinta estación, la Resurrección de Nuestro Señor, representada por la imagen del Resucitado de Córdoba, símbolo de la esperanza última que corona la Pasión.
Composición oficial del Vía Crucis Magno de Córdoba 2025
Primer Bloque – Hermandades relacionadas con el Vía Crucis o con el beato Álvaro
- Hermandad del Santísimo Cristo de las Aguas – Palma del Río
- Hermandad del Santísimo Cristo de la Caridad – Pozoblanco
- Nuestro Padre Jesús del Calvario – Córdoba
- Hermandad de la Sagrada Cena – Córdoba
- Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias – Córdoba
Segundo Bloque – Vía Crucis según el modelo del beato Álvaro de Córdoba
- Primera Estación: La Oración en el Huerto – Oración en el Huerto, Cabra
- Segunda Estación: El Prendimiento – Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado, Córdoba
- Tercera Estación: La Flagelación – Nuestro Padre Jesús de la Columna, Priego de Córdoba
- Cuarta Estación: La Coronación de Espinas – Nuestro Padre Jesús en su Coronación de Espinas, Córdoba
- Quinta Estación: Jesús es presentado al Pueblo – Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, Puente Genil
- Sexta Estación: Jesús cargando con la Cruz – Nuestro Padre Jesús de la Pasión, Córdoba
- Séptima Estación: La Muerte en la Cruz – Cristo Zacatecas, Montilla
- Octava Estación: El Descendimiento – Nuestra Señora de las Angustias, Montoro
Tercer Bloque – Jubileo 2025: “Peregrinos de esperanza”
- María Santísima de la O – Córdoba
- María Santísima de la Esperanza del Valle – Córdoba
- María Santísima de la Esperanza – Córdoba
- María Santísima de la Paz y Esperanza – Córdoba
Cuarto Bloque – Vía Crucis según San Juan Pablo II
- Primera Estación: La Oración en el Huerto – Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto, Córdoba
- Segunda Estación: Jesús traicionado por Judas, es arrestado – Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento, Córdoba
- Tercera Estación: Jesús ante Anás – Nuestro Padre Jesús del Perdón, Córdoba
- Cuarta Estación: Jesús es condenado por el Sanedrín – Nuestro Padre Jesús de la Redención, Córdoba
- Quinta Estación: Jesús es condenado a muerte por Pilatos – Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, Córdoba
- Sexta Estación: La Flagelación – Nuestro Padre Jesús de la Columna, Lucena
- Séptima Estación: La Coronación de Espinas – Nuestro Padre Jesús en su Coronación de Espinas, Fernán Núñez
- Octava Estación: Jesús cargando con la Cruz – Nuestro Padre Jesús Nazareno, Córdoba
- Novena Estación: Jesús es ayudado por Simón de Cirene – Nuestro Padre Jesús Caído, Aguilar de la Frontera
- Décima Estación: Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén – Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso, Córdoba
- Undécima Estación: La Crucifixión – Santísimo Cristo de la Expiración, La Rambla
- Duodécima Estación: La Promesa al Buen Ladrón – Santísimo Cristo de la Oración y la Caridad, Córdoba
- Decimotercera Estación: Jesús en la Cruz junto a su Madre y el discípulo – Santísimo Cristo de las Penas, Córdoba
- Decimocuarta Estación: La Muerte en la Cruz – Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas, Córdoba
- Decimoquinta Estación: El Sepulcro – Nuestro Señor Jesucristo del Santo Sepulcro, El Carpio
- Decimosexta Estación: El Sepulcro – Nuestra Señora de los Dolores, Córdoba
- Decimoséptima Estación: La Resurrección – Nuestro Señor Resucitado, Córdoba
La distribución de las imágenes de la provincia en los distintos templos de la ciudad
En el transcurso del acto, se ha confirmado la distribución de las imágenes de las hermandades de la provincia que participarán en este magno acontecimiento y que quedarán expuestas al culto en distintas iglesias del casco histórico cordobés antes de iniciar sus traslados. Desde Palma del Río, el Santísimo Cristo de las Aguas se ubicará en la parroquia de San Miguel, mientras que el Santísimo Cristo de la Caridad, procedente de Pozoblanco, recibirá culto en la parroquia de San José y Espíritu Santo. La imagen de la Oración en el Huerto, de Cabra, será acogida por la parroquia de San Fernando, y Nuestro Padre Jesús en la Columna, de Priego de Córdoba, estará expuesto en la Basílica de San Pedro, sede compartida con otras imágenes.
Desde Puente Genil llegará Nuestro Padre Jesús de los Afligidos, que será acogido por la parroquia de San Andrés, y el singular Cristo Zacatecas, de Montilla, será instalado en la Santa Iglesia Catedral, centro neurálgico de la celebración. También estarán presentes Nuestra Señora de las Angustias, de Montoro, en la iglesia de San Agustín; Nuestro Padre Jesús en la Columna, de Lucena, y Nuestro Padre Jesús Caído, de Aguilar de la Frontera, ambos en la parroquia de San Francisco y San Eulogio. Por su parte, Nuestro Padre Jesús en su Coronación de Espinas, de Fernán Núñez, compartirá espacio también en la Basílica de San Pedro, mientras que el Santísimo Cristo de la Expiración, de La Rambla, quedará expuesto en la iglesia de San Agustín.
Finalmente, Nuestro Señor Jesucristo del Santo Sepulcro de El Carpio, saldrá también de la Basílica de San Pedro conformando un rosario de enclaves cuya concreción se antoja como un paso fundamental en la organización del evento, que se presenta como uno de los más trascendentes en la historia reciente de la religiosidad cordobesa. El Vía Crucis Magno, organizado por el Obispado y la Agrupación de Cofradías de Córdoba, pretende ser un verdadero homenaje al papel de Córdoba como lugar de referencia espiritual y cultural del Occidente cristiano.
La cuidadosa distribución de las imágenes en los templos seleccionados no solo responde a criterios logísticos y de espacio, sino también a la simbología y la armonía con el entorno histórico y litúrgico de la ciudad, que se prepara para vivir una jornada inolvidable de fe, arte y devoción compartida.
Las hermandades cordobesas protagonizarán tres grandes jornadas de regreso tras el Vía Crucis Magno del 11 de octubre
Tras la celebración del Crucis Magno del 11 de octubre, las distintas hermandades participantes comenzarán el regreso de sus pasos a sus respectivas sedes canónicas en un calendario progresivo que se extenderá hasta el 18 de octubre.
Primera jornada de retornos: la noche del 11 de octubre
Esa misma noche del 11 de octubre, una vez concluido el solemne ejercicio piadoso, regresarán a sus templos algunas de las corporaciones de mayor arraigo penitencial. Se trata de las hermandades del Calvario, Pasión, Nuestra Señora de la O, Esperanza, Paz y Esperanza, Oración en el Huerto, Sentencia y Nuestra Señora de los Dolores. Estas procesiones de vuelta se desarrollarán a lo largo de la madrugada, permitiendo contemplar nuevamente por las calles del casco histórico la estampa recogida y serena de algunos de los titulares más emblemáticos de la Semana Santa cordobesa.
Segundo retorno: lunes 13 de octubre
En una jornada más pausada y menos multitudinaria, el lunes 13 de octubre se producirá el retorno de dos corporaciones de gran simbolismo: la Hermandad de la Sagrada Cena, con su conocido paso sacramental y apostólico, y el paso de palio de la Esperanza del Valle, cuyo crecimiento devocional ha sido notable en los últimos años. Ambos regresos se desarrollarán al caer la tarde, permitiendo una estampa distinta a la del sábado, marcada por una jornada que también se vivirá como un día de fiesta toda vez que el festivo del 12 de Octubre se trasladará al lunes.
Remedio de Ánimas: regreso el 17 de octubre
El 17 de octubre, ya en las vísperas de la clausura del ciclo de retornos, será la Hermandad del Remedio de Ánimas la que emprenda su vuelta desde el centro de la ciudad hasta su sede en la parroquia de San Lorenzo Mártir, recorriendo de forma íntima y silenciosa las calles del barrio que le da nombre. La imagen del crucificado de las Ánimas, acompañada por la austeridad propia de la corporación, marcará una de las estampas más sobrecogedoras de estos traslados.
Gran jornada final: sábado 18 de octubre
La última gran jornada de traslados será el sábado 18 de octubre, cuando regresen a sus templos las imágenes de un numeroso grupo de cofradías participantes. En concreto, realizarán sus respectivos itinerarios de vuelta las hermandades de Angustias, Rescatado, Coronación de Espinas, Prendimiento, Perdón, Redención, Jesús Nazareno, Buen Suceso, Conversión, Penas de Santiago, Huerto de Cabra (a la iglesia de San Fernando) y Resucitado. Será una jornada de enorme riqueza plástica, con la ciudad convertida una vez más en un escenario cofrade excepcional, donde se sucederán las distintas procesiones con la solemnidad y la dignidad litúrgica propias del acontecimiento.
Corporaciones foráneas sin regreso
Por su parte, las imágenes procedentes de otras localidades de la diócesis, entre ellas el Cristo de las Aguas de Palma del Río, la Caridad de Pozoblanco, la Columna de Priego, los Afligidos de Puente Genil, el Cristo de Zacatecas, las Angustias de Montoro, la Columna de Lucena, la Coronación de Espinas de Fernán Núñez, el Caído de Aguilar de la Frontera, la Expiración de La Rambla y el Santo Sepulcro de El Carpio, no realizarán procesión de regreso, al estar previsto su retorno mediante medios de transporte extraordinarios y privados, fuera del circuito público de cultos externos.
De esta manera, la ciudad de Córdoba vivirá no solo una jornada central de carácter extraordinario, sino también tres momentos sucesivos donde la devoción popular, el recogimiento y el arte sacro volverán a encontrarse en las calles, prolongando la experiencia espiritual que evocará aquel primer camino penitencial trazado hace seis siglos por el beato Álvaro, cuyo legado sigue hoy plenamente vivo.
La Agrupación de Cofradías presupuesta en 450.000 euros la celebración del Vía Crucis Magno de octubre
Las cuentas para sufragar el acontecimiento incluye una cifra que, en buena lógica, se nutrirá de subvenciones públicas y privadas
La Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba aprobó el pasado martes el presupuesto proyectado para 2025, en el que destaca una asignación excepcional de 450.000 euros para sufragar los preparativos y celebración del Vía Crucis Magno. La magnitud de la partida destinada al Vía Crucis Magno, sin precedentes en la historia reciente de la institución, evidencia la ambición del proyecto y el impacto cultural y devocional que se espera del mismo. En buena lógica, el peso económico de un acontecimiento de estas características se verá compensado mediante subvenciones procedentes de distintos ámbitos, tanto públicos como privados, en virtud del interés patrimonial, turístico y social que despierta en la ciudad y fuera de ella.
Con todos estos mimbres, el Vía Crucis Magno no solo supondrá una manifestación multitudinaria de piedad popular, sino también un gesto de comunión eclesial en el marco del Jubileo, reafirmando a Córdoba como cuna y faro del Vía Crucis en Europa. La ciudad y su provincia volverán así la mirada hacia sus raíces para renovar su vocación orante, seis siglos después de que un fraile dominico soñara con convertir sus colinas en un pequeño Jerusalén y revolucionar para siempre el concepto de religiosidad popular.









