Córdoba

Todos los detalles del Vía-Lucis extraordinario de la Paz y Esperanza

La Hermandad de la Paz y Esperanza de Córdoba se prepara para vivir momentos históricos relacionados con la Coronación Canónica de la venerada imagen mariana de Capuchinos prevista para el mes de octubre. Enmarcado en los actos conmemorativos de tal acontecimiento, este sábado 14 de mayo la corporación del Miércoles Santo realizará un Vía-Lucis extraordinario a la Basílica de San Pedro Apóstol y Posterior Eucaristía y Veneración de las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba. El retorno a Capuchinos, contará con el acompañamiento musical de la Banda Municipal de Arahal. Además, la dolorosa de Cerrillo procesionará sobre el paso de la Divina Pastora de Capuchinos, mostrando una imagen histórica en su transitar por las calles.

La Virgen viste un manto cedido por la Hermandad de la Buena Muerte, perteneciente al ajuar de la Reina de los Mártires, y un relicario situado de sus pies componiendo una llamativa e inédita imagen. Luce, además, saya de brocado del siglo XIX y mantilla a modo de toca de sobremanto. Está tocada con tiara de flores de talco del siglo XIX enriquecida con joyas de su ajuar.

El itinerario del traslado que dará comienzo a las 19:00 y discurrirá por Capuchinos, Ntra. Sra. de la Paz y Esperanza, pza. Cardenal Toledo, Carbonell y Morand, Alfonso XIII, Capitulares, Rodríguez Marín, Corredera, Socorro, Almagra, Escultor Juan de Mesa, San Pedro. Durante el traslado de ida de rezará el Vía Lucís. Ya en la Basílica se celebrará una eucaristía, a las 21:00, tras la cual se iniciará el regreso, a partir de las 22:00, por Almagra, Gutiérrez de los Ríos, Fernán Pérez de Oliva, San Andrés, San Pablo, Alfonso XIII, Carbonell y Morand, pza. Cardenal Toledo, Ramírez de las Casas Deza, Torres Cabrera y Capuchinos.

El paso de la Divina Pastora de Capuchinos fue adquirido con la mediación de Fray Ricardo de Córdoba, a la Hermandad del Cautivo de Sanlúcar de Barrameda. El propio Fray Ricardo le hizo una ampliación y le añadió pinturas con motivos franciscanos realizadas por Juan Manuel Ayala. Su hechura comenzó a fraguarse en agosto de 1951, fecha en la que la corporación sanluqueña acordó acometer la ejecución de un nuevo paso de Cristo, que fuese «digno Trono de tan augusto Señor» y que tendría que estar «a la altura de los mejores de esta ciudad», tal como reza el acuerdo de su Junta de Gobierno. En un primer momento se encargaron los trabajos al tallista sanluqueño José Ochoa, cuyos respiraderos llegó a concluir, en un taller instalado ex profeso en el domicilio particular del Mayordomo, Adrián Estrada.

No obstante, el carácter un tanto bohemio de este artífice local, movió a la Junta a contratar la ejecución del resto de los trabajos de talla y de dorado del paso completo al taller de los acreditados Sres. González y Ortiz, sito en la calle Hombre de Piedra, collación de San Lorenzo, en Sevilla. El paso salió con los respiraderos en talla en 1952, el dorado de los mismos en 1953, y candelabros y talla de canastilla en dicho año 53. El Martes Santo del año siguiente tiene lugar el dorado del canasto y los candelabros, y ya con posterioridad, se pintan al óleo las cartelas que figuraban en este canasto.