La ciudad de Córdoba se prepara para conmemorar el sexto centenario de la institución del primer Vía Crucis en Occidente, una efeméride vinculada a la figura de San Álvaro de Córdoba, cuyo legado será homenajeado con una magna procesión el próximo mes de octubre. Sin embargo, entre la expectación generada por esta cita histórica, llama la atención la ausencia de tres grandes misterios de la Semana Santa cordobesa, que destacan tanto por su monumentalidad como por su profundo carácter devocional.
El misterio de la Humildad y Paciencia: colosal y ausente
Entre las ausencias más notorias figura el de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, titular de la Hermandad de la Paz y Esperanza, que cada Miércoles Santo recorre las calles de Córdoba. La imagen, obra de Juan Martínez Cerrillo (1943), encarna el instante en que Cristo es despojado de sus vestiduras antes de la crucifixión. El paso, de gran envergadura, presenta una compleja escena escultórica compuesta por figuras como un sanedrita, soldados romanos, Simón de Cirene, los dos ladrones Dimas y Gestas, así como un tribuno romano a caballo. Todas ellas fueron ejecutadas por Antonio Bernal Redondo en 1997, descansando sobre un paso realizado por el taller de Santa Águeda y dorado posteriormente por el sevillano taller de Calvo. Considerado uno de los pasos más imponentes de la Semana Santa cordobesa, no estará presente en la Magna de octubre.

El misterio de las Penas: el Gitano no caminará este octubre
Otra de las grandes ausencias será la del paso de Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la Hermandad de la Esperanza, que tradicionalmente procesiona cada Domingo de Ramos. La imagen, conocida popularmente como “el Gitano”, fue tallada por Juan Martínez Cerrillo y restaurada por él mismo en 1981. Representa a un Cristo que, tras ser sentenciado, se dispone a tomar la Cruz. Lo acompañan dos esclavos, dos soldados romanos y un miembro del sanedrín, figuras realizadas por Antonio Bernal, conformando una de las escenas más singulares y expresivas de la Semana Santa en la ciudad.
Nuestro Padre Jesús de la Sangre: el dramatismo del Císter no estará presente
Tampoco formará parte del recorrido extraordinario el conjunto del Nuestro Padre Jesús de la Sangre en el desprecio del pueblo, titular de la Hermandad del Císter, que cada Martes Santo impresiona por su potente puesta en escena. La imagen principal, realizada por Antonio Eslava Rubio en 1978, muestra a Cristo cubierto de sangre y coronado de espinas mientras es presentado ante el pueblo junto a Barrabás, en el contexto del pasaje evangélico según San Marcos (15, 1-41). Acompañan al Señor un total de siete figuras —entre ellas Pilato, Claudia Prócula y varios romanos— esculpidas por Francisco Pinto Berraquero en 1988. El paso, de grandes dimensiones y aún en proceso de dorado, fue concebido por Rafael Barón Jiménez y destaca por su escenografía culminada con el trono de Pilato y la figura de la Loba capitolina, emblema de la Antigua Roma.

Una Magna de elevada categoría artística pese a las ausencias
A pesar de estas destacadas ausencias, la Magna de octubre contará con una amplia nómina de misterios de indudable valor patrimonial y devocional, que participarán en el recorrido previsto en torno a la Santa Iglesia Catedral. Entre los grupos escultóricos confirmados se encuentran el Prendimiento, la Redención, el Cristo del Amor, el Cristo del Remedio de Ánimas, el Cristo de las Penas de Santiago, la Sentencia, el Buen Suceso, las Angustias, así como el Señor de la Oración en el Huerto de Cabra.
A estos se suman otras escenas de gran dramatismo como el Cristo de la Misericordia de Rute, el Cristo de la Expiración de Lucena, el Cristo de la Expiración de Fernán Núñez o el misterio de las Angustias de la misma localidad, consolidando un conjunto de altísima riqueza visual y espiritual que configurará una jornada sin precedentes en el calendario cofrade cordobés.
El itinerario común será revelado el próximo mes de junio, y su trazado, según ha confirmado la Agrupación de Cofradías, respetará las directrices de la actual Carrera Oficial, lo que permitirá evaluar nuevas propuestas de cara a la Semana Santa. La Magna, además, se inscribe dentro de los actos del Jubileo 2025, convocado bajo el lema Peregrinos de esperanza.





