Triana distingue a destacados cofrades y entidades religiosas en los reconocimientos de la Velá de Santa Ana 2025

La Junta de Gobierno del Distrito Triana ha hecho pública la relación de galardonados que serán reconocidos con motivo de la Velá de Santiago y Santa Ana del presente año, en el marco de los tradicionales reconocimientos a personas e instituciones que han cimentado, desde diversos ámbitos, el carácter singular del arrabal. En esta edición de 2025, la Comisión Organizadora —órgano dependiente del Distrito— ha distinguido especialmente a figuras y entidades de arraigado compromiso con la religiosidad popular trianera.

La Hermandad de las Aguas, institución honorífica de la Velá

En el capítulo de las instituciones honoríficas, la Hermandad de las Aguas, radicada en la parroquia de San Bartolomé y con sede canónica en la Capilla del Rosario, ha sido objeto de distinción en atención al 275.º aniversario de su fundación, efeméride que conmemora este año. La Junta de Gobierno del Distrito ha querido subrayar con esta distinción el profundo arraigo de la corporación en el tejido devocional y cultural del barrio de Triana, así como su histórica vinculación con el templo dominico de San Jacinto, en el que se estableció durante buena parte de su trayectoria.

Este reconocimiento pone en valor la huella que la Hermandad ha dejado en el corazón del arrabal, tanto en su vida cultual como en su dimensión asistencial y formativa, y se suma a los diversos actos conmemorativos que la corporación está celebrando con motivo de este aniversario fundacional.

Pedro Manzano, Trianero Adoptivo por su excelencia en la conservación del arte sacro

Otro de los nombres destacados en el ámbito cofrade ha sido el del restaurador Pedro Manzano Beltrán, designado como Trianero Adoptivo de 2025. Especialista de reconocido prestigio en conservación y restauración de obras de arte, su trayectoria profesional ha estado íntimamente ligada a la recuperación del patrimonio devocional sevillano y trianero, habiendo intervenido en relevantes imágenes titulares y elementos artísticos de numerosas hermandades.

La distinción como Trianero Adoptivo supone el reconocimiento institucional de una labor rigurosa, discreta y profundamente respetuosa con los valores materiales e inmateriales de la religiosidad popular, y consolida su nombre como referente en la protección del legado sacro de la ciudad.

Emilio Gayoso Figueras, Trianero de Honor con alma de parroquia

Entre los nombrados Trianeros de Honor, figura Emilio Gayoso Figueras, quien ha dedicado su vida al trabajo humilde desde la albañilería, pero también a la vida de fe y servicio en su entorno parroquial. Nacido en 1933 en la calle Pelay Correa, fue monaguillo desde temprana edad en la Real Parroquia de Santa Ana, y ha mantenido durante toda su vida una relación entrañable con las hermandades trianeras, especialmente con la de la Esperanza de Triana y la filial rociera del barrio.

Este reconocimiento quiere destacar una vida marcada por la fidelidad callada y constante a las devociones trianeras, especialmente aquellas vinculadas a su parroquia natal, que ha considerado siempre su casa espiritual.

La Hermandad de La O, galardonada con el Premio a la Solidaridad

En el ámbito social, el Premio a la Solidaridad ha sido concedido en esta edición a la Hermandad de La O, en atención a su Proyecto Esperanza y Vida, una de las obras asistenciales más consolidadas del panorama cofrade sevillano. Esta iniciativa, surgida al hilo de la Coronación Canónica de María Santísima de la O en 2007, ha desarrollado desde entonces una encomiable labor de acompañamiento a mujeres gestantes en situación de vulnerabilidad bio-psico-social, ofreciendo recursos asistenciales, atención profesional y un entorno de acogida.

La Junta del Distrito ha valorado especialmente la dimensión transformadora de este proyecto, que encarna el espíritu solidario y maternal de la advocación mariana que le da nombre, y que ha convertido la devoción a la Virgen de la O en un cauce fecundo de ayuda, vida y esperanza.

Pepe Moreno Vega, Trianero de Honor por una vida de barrio, fe y servicio

Nacido en la calle Virtud en 1950, Pepe Moreno Vega encarna la memoria viva de una Triana popular, trabajadora y profundamente cristiana. Vecino más tarde de la calle Evangelista, su juventud transcurrió entre los rincones más entrañables del arrabal, especialmente en el Barrio Voluntad, donde fundó junto a sus amigos un grupo de sevillanas que animaba veladas y fiestas del barrio con el sabor auténtico del cante trianero.

Desde muy joven, Pepe aprendió el oficio junto a su padre en una tradicional gandinga, hasta abrir con él una tienda de comestibles, labor que compaginó años después con su esposa, con quien regentó un nuevo puesto y un segundo establecimiento. Su vida laboral, humilde y constante, siempre estuvo enraizada en la cercanía al vecindario, en la confianza tejida día a día tras el mostrador, donde lo cotidiano se transformaba en vínculo y servicio.

En el ámbito cofrade, su itinerario comenzó en la Hermandad de San Gonzalo, con la que mantuvo una primera vinculación devocional y participativa. Sin embargo, sería su compromiso con la Hermandad de Los Gitanos el que marcaría su trayectoria más destacada. Entre 2010 y 2018 ejerció como Hermano Mayor, impulsando con firmeza y sensibilidad los cultos, la caridad y la proyección pública de la corporación. Su labor fue reconocida por la Santa Sede con la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice, otorgada por el Papa Francisco, que premia el servicio ejemplar a la Iglesia y a la comunidad.

Con este nombramiento como Trianero de Honor, el Ayuntamiento de Sevilla rinde tributo a un hombre que representa la fidelidad silenciosa al barrio, el compromiso cofrade sin alardes y la laboriosidad convertida en testimonio de vida. Una distinción que honra no solo su figura, sino también a toda una generación de trianeros que hicieron de su existencia una entrega constante a los demás.

Todos estos reconocimientos serán entregados el día 26 de julio, festividad de Santa Ana, en el marco de los actos centrales de la Velá, que constituye no sólo la Fiesta Mayor del barrio de Triana, sino uno de los principales acontecimientos culturales, religiosos y populares de la ciudad.

Todos los galardonados

Hijos Predilectos de Triana:

  • Ángel Vela Nieto, escritor e investigador, cronista sentimental del barrio.
  • El Pueblo Gitano, por los seiscientos años de su llegada a la Península y su profundo arraigo en Triana.

Trianera del Año:

  • Paz de Alarcón Delgado, actriz, docente y figura destacada del teatro sevillano con orígenes artísticos en el barrio.

Trianeros Adoptivos:

  • Pedro Manzano Beltrán, conservador-restaurador.
  • María Dolores Gómez Gomila, empresaria ceramista y fundadora de “Cerámicas Rocío”.

Trianeros de Honor:

  • Pepe Moreno Vega, antiguo hermano mayor de Los Gitanos y galardonado con la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice.
  • Emilio Gayoso Figueras, histórico feligrés de Santa Ana.
  • Ana Pérez Bermúdez, reconocida saetera trianera.
  • José Antonio Vidal Durán, promotor de escuelas deportivas y ex presidente de la AVV Santa Ana.
  • Juan Traverso Manzano, policía local jubilado y referente solidario en el barrio.
  • Amparo Rodríguez Babío, historiadora y bibliotecaria de la Facultad de Teología, con notable implicación parroquial.

Instituciones Honoríficas:

  • Casa de Valencia en Sevilla, por su papel integrador durante 25 años en Triana, especialmente en la crisis de la DANA de 2024.
  • Hermandad de las Aguas, por sus 275 años de historia trianera.

Premio Niculoso Pisano:

  • Alfonso Pleguezuelo Hernández, catedrático y experto en cerámica trianera, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla.

Premio a la Trayectoria Empresarial:

  • José Manuel Crespo Cejudo, por sus 44 años al frente de Deportes Crespo, referente comercial del barrio.

Premio a la Solidaridad:

  • Hermandad de La O, por el Proyecto Esperanza y Vida, acompañamiento activo a mujeres gestantes en situación de riesgo.

Con estos nombramientos, el Ayuntamiento de Sevilla y la Comisión de la Velá consagran el valor de la identidad trianera en todas sus facetas: devoción, arte, memoria, compromiso social y tejido humano. La Velá de 2025 se presenta así como un homenaje colectivo al alma profunda de un barrio que no olvida a quienes lo engrandecen cada día.