El Besamanos de la Virgen de la Salud del Santo Ángel se ha presentado ambientado en la época en que se hizo la bellísima Imagen atribuida con fundamento a Juan de Astorga hacia 1820. El diseño se debe al P. Juan Dobado Prior del Convento y Gonzalo de Ory Carreto, estudiante de Bellas Artes y colaborador de la comunidad del Santo Ángel. Es una realidad del nuevo Grupo de Devotos, que cuenta con numeroso voluntarios para cubrir los cuatro días de Besamanos.
Vestida con una de sus sayas antiguas, y con manto turquesa, ambos con bordados de finales del XVIII y principios del siglo XIX, sobre peana con nubes del siglo XVIII recién restaurada para el Besamanos. La Virgen aparece delante del presbiterio con resplandor dorado decimonónico que realza la belleza de la Imagen, vestida magistralmente por D. Sergio Cornejo con valiosas mantillas. Flanquean la Imagen sendos pedestales de rocalla del siglo XVIII con ramos de flores de talco de grandes dimensiones. Todo en obras de marcado sabor carmelitano.
El exorno floral con hortensias, rosas y calas, entre otras flores, se debe al onubense Antonio Rivera, en jarras, frisos y escaleras. En el manifestador se ha situado la Inmaculada del siglo XVII, del Museo Mariano, se han colocado los paños bordados de la Purísima, de las Hijas de María, de principios del siglo XX.
La virgen ha presentados varios estrenos, el dorado de la Corona del siglo XIX, a cargo de los talleres Dopla, el toisón de relicarios de los siglos XVII y XVIII, elaborado en plata sobredorada con pedrería, por Joyería El Toisón, de Lucío Rodríguez, el aderezo de amatistas del siglo XIX donado a la Imagen para que lo luzca este Besamanos, luce tiara, broche y collar y la restauración de la peana del siglo XVIII.





