Son pocas las ocasiones en las que ocurren incidencias de esta índole, pero pasan. Son miles de animales los que se concentran en la Romería del Rocío y, en algunas ocasiones, se sienten mal.
En el Vado del Quema, uno de los bueyes de la carreta del Simpecado de la Hermandad del Rocío de Granada ha sido protagonista de una historia que ha corrido como la pólvora en redes sociales. Al detenerse en el río, para que los peregrinos cantaran, un cámara se acercó a grabar el momento y, el animal, soltó una patada, al sentirse «amenazado».
Gracias a Dios y a la intercesión de María Santísima, el cámara se levanta por su propio pie, sin necesitar asistencia médica en un primer momento.





