Un informe sin sorpresas que no se cree nadie

Lo anticipabamos anoche. El Delegado del Gobierno en Andalucía, el Alcalde de Sevilla y el Presidente del Consejo de Hermandades han hecho público en el Centro Mercantil e industrial de Sevilla, situado en la calle Sierpes, el informe policial oficial que pretende arrojar luz sobre los sucesos acaecidos la pasada Madrugá de la Semana Santa de Sevilla, sin lograrlo. Y no lo logra porque nadie se cree que todo lo ocurrido a lo largo y ancho del centro histórico de la capital de la Giralda, prácticamente al unisono, se produjese por una insignificante pelea en la calle Arfe y que la onda expansiva derivarse del ruido. 

Ni siquiera inmersos en una realidad actual en la que Podemos es capaz de sacar cinco millones de votos, con el grado de idiotización social que ello implica, nadie con materia gris en su cerebro, puede asumir sin cuedtionárselo, que no hubo nada organizado ni simultáneo y que todo surgió con una única avalancha que se expandió como una ola.

Las conclusiones son desalentadoras, en primer lugar porque demuestran que el pueblo está absolutamente vendido a que una circunstancia como la acaecida se repita una y otra vez hasta que ocurra alguna desgracia realmente significativa. Y segundo, porque los poderes públicos continúan tratando por imbécil al ciudadano medio. 

Las propuestas para lograr que no se reproduzca una situación como la que se produjo el pasado mes de abril son igualmente desmoralizadoras. Estudiar medidas de insonorización, cortafuegos acústicos – no se lo pierdan – y poco más, es todo lo que se le ha ocurrido a los poderes públicos para salvaguardar la integridad de los ciudadanos. Eso y justificar que en otras localidades como en Málaga Huelva Jerez o Badajoz situaciones similares se han producido con lo cual al parecer esto no es un ataque a la Semana Santa de Sevilla. Alguien podría pensar que es un ataque a la Semana Santa en general pero tampoco, cualquier teoría de la conspiración queda radicalmente desmontada por este informe con múltiples lagunas y absolutamente contradictorio con lo vivido por quienes sufrieron de primera mano los sucesos de la pasada Madrugá que, visto lo visto, volverán a repetirse cuando cualquier pelea en la calle Arfe se produzca de nuevo. Una vergüenza.