La investigación judicial arranca tras la denuncia de Abogados Cristianos
Un juzgado de Fuengirola ha acordado la apertura de diligencias penales, por una presunta profanación, ocurrida en la iglesia de San José, en la que un individuo habría escupido sobre una imagen de Cristo crucificado, situada en el interior del templo. La resolución se adopta tras la denuncia presentada por la Fundación Española de Abogados Cristianos, que considera que los hechos podrían constituir un delito de profanación, así como una ofensa directa, una vulneración simbólica, y una agresión espiritual contra elementos del cristianismo, la fe católica, y el sentimiento religioso de los fieles.
La organización sostiene que la actuación no puede interpretarse como un simple acto vandálico, sino como una conducta de carácter deliberado, dirigido, consciente, intencionado, y presuntamente orientado contra una imagen ubicada en el altar mayor, lo que incrementaría la gravedad del episodio. Según su versión, el comportamiento descrito supone una agresión simbólica, una irrupción hostil, una acción ofensiva, y una vulneración de elementos considerados sagrados, intocables y centrales dentro del culto.
Los hechos ocurrieron el 2 de octubre de 2025 dentro del templo
Los hechos se produjeron el 2 de octubre de 2025, cuando, según la Policía Nacional, un individuo accedió a la parroquia en horario matinal, aprovechando que el acceso al templo se encontraba abierto, desprotegido, y accesible debido a labores de limpieza interior. Esa circunstancia habría permitido la entrada del sujeto sin impedimentos, sin control, y sin restricción alguna en ese momento.
El hombre habría irrumpido en el interior de la iglesia en un estado de alteración evidente, comenzando a escupir, proferir conductas agresivas, y avanzar hacia la zona del altar, generando una situación de tensión, alarma, nerviosismo, inquietud, y desconcierto entre los presentes. Según testigos, el individuo llegó a escupir directamente sobre la imagen del Cristo crucificado, además de intentar agarrar un cristal protector, con la intención de romperlo, fracturarlo, destrozarlo, y causar daños materiales en el interior del templo.
La escena derivó en un episodio de pánico generalizado, con fieles en estado de shock, bloqueo emocional, y reacción de huida, especialmente dos mujeres que, mediante sus gritos, consiguieron frenar parcialmente la actuación del individuo. Tras ello, el sujeto abandonó el templo de forma precipitada, descontrolada, y caótica, profiriendo expresiones en una lengua extranjera, iniciando la huida hasta ser finalmente detenido, retenido, y posteriormente identificado por los agentes actuantes.
Abogados Cristianos interpreta los hechos como una ofensa religiosa directa
Desde la Fundación Española de Abogados Cristianos se afirma que los hechos exceden el ámbito del simple vandalismo, encuadrándose en una acción de carácter ofensivo, directo, intencional, grave, y orientado contra los sentimientos religiosos de la comunidad católica. La entidad subraya que el ataque se produjo sobre una imagen de Cristo crucificado, situada en el altar mayor, lo que refuerza su consideración de hecho especialmente grave, sensible, impactante, y de fuerte carga simbólica y espiritual.
La presidenta de la organización, Polonia Castellanos, ha señalado que no se trata de un simple acto de vandalismo, sino de una acción que implica escupir, ofender, profanar, e incluso intentar destruir una imagen de Cristo crucificado, lo que considera una agresión directa contra la fe, la religión, la espiritualidad, y los sentimientos de millones de creyentes. Además, ha reclamado una respuesta judicial firme, contundente, proporcional, y acorde a la gravedad de lo ocurrido.
Otros procedimientos judiciales y antecedentes citados
La organización recuerda además diversos procedimientos previos en los que ha intervenido, relacionados con ataques a espacios religiosos y actos considerados ofensivos contra símbolos del catolicismo. Entre ellos, menciona actuaciones contra el colectivo Femen, así como episodios ocurridos en la Catedral de la Almudena, donde se han producido resoluciones judiciales previas, investigaciones abiertas, y procesos vinculados a la protección de símbolos religiosos.
Asimismo, se citan otros casos abiertos en distintas localidades como San Roque o Sant Antolí, en los que también se investigan hechos vinculados a presuntas ofensas, ataques, o alteraciones en templos religiosos.
El procedimiento continúa en sede judicial
El proceso abierto en Fuengirola continuará su curso en sede judicial con el objetivo de esclarecer los hechos, determinar responsabilidades, valorar indicios, y precisar las circunstancias exactas de lo ocurrido dentro de la iglesia de San José, así como analizar las posibles responsabilidades penales, jurídicas y procesales derivadas del episodio investigado, en un caso que ha generado notable repercusión por su carácter religioso, simbólico, institucional y social.





