La corporación continúa enriqueciendo el ajuar de la dolorosa trianera con una pieza de inspiración historicista diseñada por Antonio Castro y ejecutada por Sebastián Marchante Gambero mediante técnicas tradicionales.
Una nueva obra para engrandecer el ajuar de la dolorosa trianera
Nuestra Señora de la Esperanza de Triana cuenta desde ahora con un nuevo cíngulo con caídas destinado a incrementar el ya extenso patrimonio textil de la imagen mariana. La pieza, concebida con el propósito de seguir engrandeciendo el ajuar de la Santísima Virgen, ha sido realizada en oro sobre terciopelo burdeos, combinando elementos ornamentales de marcado carácter histórico con una cuidada ejecución artesanal.
El diseño de esta nueva obra ha sido elaborado por el proyectista Antonio Castro, quien ha planteado una composición en la que se establece un diálogo estético con otras piezas históricas que forman parte del patrimonio de la corporación trianera.
Inspiración en la histórica saya morada del siglo XIX
La decoración correspondiente a la zona de la cintura toma como referencia los motivos presentes en la cenefa de la saya morada con bordados del siglo XIX, una de las piezas que integran el patrimonio de la venerada imagen. De este modo, el nuevo cíngulo mantiene una clara vinculación con el legado artístico ya existente, reforzando la unidad estética del conjunto.
Por su parte, las caídas han sido concebidas a partir de una ornamentación de carácter vegetal y geométrico, inspirada en el lenguaje propio del modernismo que caracteriza dicha saya. Esta elección dota a la pieza de una personalidad definida y de una notable coherencia estilística.
Una ejecución artesanal con materiales tradicionales
La materialización del trabajo ha correspondido a Sebastián Marchante Gambero, quien ha recurrido a procedimientos tradicionales propios del bordado artístico. Para ello ha empleado hilo de oro fino, así como diversos materiales y recursos ornamentales entre los que destacan las lentejuelas, espejuelos, canutillos, espiguillas y mingos, elementos que contribuyen a realzar la riqueza visual y la calidad de la obra.
La utilización de estas técnicas artesanales pone de manifiesto la voluntad de preservar los métodos tradicionales del bordado, otorgando a la nueva pieza un marcado carácter patrimonial.
Una incorporación de notable valor artístico e histórico
Con la incorporación de este nuevo cíngulo con caídas, de notable calidad artística y con una evidente inspiración histórica, Nuestra Señora de la Esperanza de Triana ve incrementado nuevamente su patrimonio textil. La obra se suma al conjunto de enseres que acompañan a la imagen y constituye una nueva muestra del interés por conservar y ampliar un legado artístico que forma parte esencial de la identidad devocional y patrimonial de la corporación.





